Oviedo, J. M. M.
España tiene motivos para presumir de su «Armada» tenística, pues no en vano es el único país que colocó a dos jugadores entre los ocho mejores del mundo de la temporada 2009 -y con doble presencia por tanto en la Copa Masters que este año debutaba en Londres-, sino que la próxima semana afrontará ante la República Checa la defensa del título de la Copa Davis que el pasado año ganó frente a Argentina.
Pero el paso de Rafa Nadal (segundo cabeza de serie) y de Fernando Verdasco (séptimo) por el torneo londinense bien puede considerarse decepcionante. Nadal cerrará hoy su participación midiéndose al serbio Djokovic (15.30 horas, Teledeporte) pero ya sabe que no estará en las semifinales del torneo tras haber cedido sus dos anteriores encuentros ante el sueco Soderling (6-4 y 6-4) y el ruso Davydenko (6-1 y 7-6), y Verdasco ponía ayer el punto y final a su estancia londinense sumando ante el local Andy Murray su tercera derrota (6-4, 6-7 y 7-6) tras las sufridas anteriormente frente al suizo Federer (3-6, 6-3 y 6-1) y el argentino Del Potro (6-4, 3-6 y 7-6). De Verdasco, al menos, nos queda el dato positivo de que plantó cara a sus tres rivales y de que tuvo opciones de ganar todos sus partidos. Al menos, a los tres logró hacerles una manga -lo que Nadal aún no ha conseguido- y frente a Del Potro y Murray sólo cedió en el desempate del tercer set.
Ciertamente el juego del balear en la impresionante y muy rápida pista londinense abre muchas dudas de cara a la final de la Copa Davis que se disputará en el Palau Sant Jordi de Barcelona del viernes al domingo de la próxima semana. Entonces la pista no será rápida sino de tierra batida -ya se está ultimando su preparación para que a partir del domingo puedan entrenar en ella los equipos-; el público jugará a favor y enfrente no estarán las mejores raquetas del año como en Londres, pero tampoco conviene olvidar que la República Checa estará representa por dos jugadores rocosos y tremendamente competitivos como son Radek Stepanek (12 del mundo) y Tomas Berdych (20). Sólo nos queda la Davis y en Londres crecieron las dudas.