JOSU URIBE
Mucha gente se pregunta cómo una ciudad que ronda los 40.000 habitantes ha podido conseguir las metas que ha logrado con el llamado «submarino amarillo». Está claro que la enorme inyección económica de la familia Roig ha sido básica, pero todos sabemos que ha habido muchos casos en nuestro fútbol, donde grandes inversiones de dinero, no han servido para obtener grandes resultados deportivos y sí para crear grandes quiebras futbolísticas y deportivas. Un club donde mirarse y tener en cuenta es el Villarreal. Ha invertido mucho dinero en instalaciones deportivas, a la vez que establecía una línea de captación y formación de nuevos valores que en un futuro sirvieran de base al primer equipo. Prueba de ello, es que al día de hoy, es el único club con un filial en el fútbol profesional. Pero si seguimos ahondando en los entresijos, vemos que tiene unas ideas futbolísticas que están basadas en la calidad técnica de sus jugadores, que siempre buscarán superar al contrario con buen fútbol combinativo y acciones individuales. Para que todo esto sea posible, tanto su secretario técnico como su presidente, buscan jugadores y técnicos que encajen en ese perfil. Plantillas cortas pero de muchísima calidad, un club con muy poca presión mediática y social, donde se cuidan mucho los valores humanos y personales que rodean al profesional y a su familia, son las tres virtudes teologales de este Villarreal. Nos puede parecer imposible, pero estos valores, al final de temporada suponen varios puntos.
El final de ciclo del chileno Pellegrini, que ha dejado en su haber grandes temporadas de éxitos y buen fútbol, ha sido reemplazado por otro técnico al que también le gusta el buen fútbol, a la vez que el control del partido. Ernesto Valverde es el técnico que desde principios de temporada ha intentado que todos esos valores no se perdieran. Lesiones importantes en la plantilla, como las de Senna y Santi Cazorla, junto a una falta de acoplamiento a la nueva metodología de trabajo del nuevo técnico, han conseguido que los resultados no sean todo lo bueno que se hubiera deseado al principio de temporada. Pero la buena base siempre ha estado ahí. Prueba de ello es que tanto la confianza de la Junta Directiva en el nuevo entrenador como en sus futbolistas, han servido para ir cambiando poco a poco la dinámica de los primeros resultados.
El Villarreal es un equipo que mantiene un ritmo lento de juego en sus ¾ de campo, teniendo como prioridad la posesión del balón. Pero, ¡cuidado!, porque una vez que se acercan al área, siempre van a buscar aceleraciones y acciones individuales muy explosivas. Es un equipo que no suele utilizar jugadores de banda específicos, basando gran parte de su juego, en jugadores de mucha calidad, que siempre van a buscar una superioridad numérica, a la vez que intentar conectar lo más fácil y rápidamente posible con sus puntas. No perdamos de vista que vamos a tener en frente a un buen equipo, con muy buenos finalizadores en la zona de arriba, mejor atacando que defendiendo, y al que la ausencia de Senna ha hecho menos fuerte durante el tiempo que ha estado lesionado. Hasta ahora, siempre que han perdido el balón han sido algo lentos en los movimientos de repliegue. Por este motivo, los equipos que en esta etapa de la Liga les han hecho más daño, son los que tienen buen posicionamiento defensivo, a la vez que buenas y rápidas transiciones. Es cuando más sufren y donde tienen su talón de Aquiles.
En la portería estará Diego López, portero que les ha dado un gran salto de calidad y sobriedad. En los laterales usan jugadores con gran capacidad para atacar, porque al no jugar con interiores específicos, su aportación ofensiva es clave para el juego de las bandas. En la derecha comparten minutos Ángel y Javi Venta, mientras que en la izquierda, estará el incombustible Capdevila. Por lo que respecta al centro de la defensa, van a tener a gente muy fuerte, como Godin y Gonzalo, junto a una excelente incorporación que no crea ningún tipo de dudas como es la de Marcano. Sus virtudes son varias, pero su velocidad, poca.
En el doble pivote, su figura más importante es Senna, que siempre les da un gran balance defensivo-ofensivo. En su ausencia han tenido que utilizar bastante a menudo un doble pivote con Bruno y Eguren, dos hombres de mucha posición defensiva y poca aportación en ataque. En las bandas tienen pocos especialistas con velocidad y desborde. Posiblemente el argentino Escudero y Pereira, son los únicos con ese perfil. Por el contrario, tienen grandes jugadores para jugar por dentro, como Pires, Cani, Fustes o el asturiano Cazorla. Arriba siempre estará el trabajo de jugadores con mucho movimiento y muy buena definición. Aquí, no queda más remedio que destacar el incansable trabajo de Llorente y la gran calidad de jugadores de poco físico pero muy buenos técnicamente, como Nilmar y Rossi.
Este es el Villarreal. Un buen ejemplo donde mirarse, y un gran club que se hizo a si mismo, con la filosofía de que con dinero y una línea clara y correcta de trabajo, se pueden conseguir grandes cotas en el deporte. No obstante y siendo conscientes de que sus virtudes superan a los defectos, es ahora cuando están descubriendo, lo difícil que es mantenerse arriba.