Gijón, J. E. C.
Kike Mateo estaba ayer contento porque, tras la sesión en Mareo, evoluciona bien de la contractura en el muslo izquierdo. Espera mañana ya unirse al entrenamiento normal con el resto de la plantilla. El mediapunta rojiblanco sufrió ese percance en vísperas de viajar el equipo a Jerez (19 de noviembre) y estuvo tratándose durante los últimos diez días.
Últimamente ya corría por los montes de los alrededores de Mareo, acompañado del fisioterapeuta Lorenzo del Pozo, y eso es su aval para que mañana -hoy hay jornada de descanso- pueda empezar a entrenarse con balón con el resto del grupo.
El central Gregory no participó ayer en la sesión debido a una sobrecarga en el bíceps femoral de su muslo derecho. Algo que acusa del partido ante el Villarreal y por eso ayer se sometió a tratamiento médico y a fisioterapia. Pero todo indica que es de poca importancia y que estará disponible para el partido en Tenerife. Tampoco se ejercitó Diego Castro para intentar seguir el tratamiento de la fascitis plantar que sufre y que pronto le llegará una plantilla especial hecha en Barcelona.
Como hubo bastante temporal ayer por la mañana en Mareo, los que jugaron inicialmente ante el Villarreal solamente trotaron durante media hora por los campos. El resto de la plantilla tuvo dura sesión de gimnasio para no correr riesgo de coger gripe. Luego Bilic, Matabuena y Sastre fueron al campo «Pepe Ortiz», de forma voluntario, a ensayar jugadas de centros a banda y de posterior internada con centro y remate a puerta.