Gijón, Nacho AZPARREN
Su posición es la más incómoda de todos los jugadores que estarán esta tarde en El Molinón. El Birmingham City ha vuelto a la carga para intentar cerrar su incorporación en el mercado de invierno y el Sporting se está pensando la oferta. Pero Míchel prefiere mantener la calma y su cabeza no va más allá del partido de esta tarde. «Sólo pienso en el partido de mañana -por hoy-», afirma el lenense repetidamente, «cualquier cosa que haya que informar será a través de mi representante, yo intento estar al margen y centrarme en el Málaga».
Los rumores se han intensificado en la última semana hasta convertirse en algo que incomoda hasta a la persona más tranquila. «Tantos rumores de traspaso pueden afectarte porque te colocan en un sitio y al día siguiente en otro y pueden llegar a desestabilizarte. Hay que intentar apartarse de todo esto, saber lo menos posible y seguir entrenando como lo estoy haciendo», comenta el centrocampista. Por si fuera poco, Preciado no le ha incluido durante los entrenamientos semanales con los titulares, aunque el técnico reconoció que la decisión no se debía a órdenes del club. «Si el entrenador dice que cuenta conmigo para el encuentro habrá que creerle. Yo me he ejercitado toda la semana para intentar entrar en el once, pero hay compañeros que también están entrenando muy fuerte y al final es el entrenador el que decide quién juega. De momento sigo aquí y nadie me ha dicho que no vaya a hacerlo. Estoy convocado para el partido y es lo único que me importa en estos momentos», reflexiona el lenense. Del rival de esta tarde, Míchel considera que «no está teniendo una gran primera vuelta pero con muchos de estos jugadores el año pasado completaron una gran temporada. Son peligrosos y no creo que merezcan estar tan abajo en la clasificación». Para Míchel, el futuro sólo pasa por el Málaga y los tres puntos, el resto es otra historia ajena a él.