Oviedo, Elena CASERO
Un Oviedo en racha se enfrenta este mediodía (12.00 horas, TPA) al líder del grupo, el Universidad de Las Palmas, en el estadio Pepe Gonçalvez.
Los azules, que llevan seis jornadas sin perder y han logrado catorce de los últimos dieciocho puntos en juego, se medirán a un rival que afronta el choque con cuatro bajas importantes: Ángel Sánchez, lesionado; y Eloy, David y Alberto, que cumplen un partido de sanción.
El técnico oviedista, Pichi Lucas, ha viajado a tierras canarias con la única baja del delantero Miguel, sancionado, y con la duda de Armando Invernón, quien el miércoles sufría un esguince de grado I- II en su tobillo izquierdo. El jugador azul se ejercitó el jueves en solitario con el fisioterapeuta Manuel Barreto, y ayer en el Tartiere participó en la sesión con el resto de sus compañeros, por lo que todo parece indicar que estará disponible para saltar al terreno de juego.
Las principales novedades en los azules será la vuelta de Gonzalo al centro de la zaga tras haberse perdido el choque ante el Lanzarote por un problema en una uña de su pie y la entrada de Jandro en la convocatoria tras haber cumplido un partido de suspensión.
El posible equipo que salga de inicio ante el Universidad de Las Palmas será el formado por Aulestia bajo los palos; Rubén González, Gonzalo, Jorge Rodríguez y Javi Barral; Xavi Moré, Curro, Rubén García, Armando Invernón; Rayco y Manu Busto. Si finalmente Invernón no se recuperara, su puesto lo ocuparía Jandro. En el banquillo se quedarán Iván Serrano, Pelayo, Mario Prieto, Jandro y Villanueva o Hedrera, ya que un miembro de la expedición azul deberá ver el partido desde la grada. Por decisión técnica no viajaron ayer Larrea, Ernesto, Nacho Méndez e Iván Ania.
Los grancanarios, dirigidos por Tino Luis Cabrera, se han visto obligados a recomponer su alineación debido a las bajas, y jugarán de inicio con Lampón; Soto, Juanfran, Ojeda, Acoidán; David Fas, Sergio, Pachi, Aridai; Gustavo y Cristo Marrero. En el banquillo estarán Samuel, Quirino, Jonay y Futre.
Además de la peligrosidad del rival, uno de los más sólidos del grupo, y su efectividad en los partidos en casa -han logrado seis victorias, dos empates y una derrota-, lo que más preocupa a Pichi Lucas es el campo, ya que la hierba sintética ha traído muchos problemas a los azules, sobre todo físicos, durante la presente temporada.