JOSU URIBE
Nos encontramos ahora mismo en el primer tercio de la competición, a la vez que aparecen el primer parón, las primeras conclusiones y cambios de técnicos, porque en nuestra Liga el responsable para lo malo siempre es el mismo.
En estos momentos hay equipos que ya están cumpliendo con los números que se marcaron al principio de temporada, mientras que otros están por debajo, pero todos esperan que la llegada del nuevo año les traiga la suficiente fuerza e ilusión para llegar al final de temporada con buena nota. Los parones nunca se sabe si son buenos o malos, aunque pienso que un buen profesional nunca va a perder en siete días lo que trabajó durante los meses anteriores. Mentalmente siempre es bueno desconectar y rodearte de los tuyos para coger fuerza. Es cierto que antes, las Navidades eran fechas para que los futbolistas se juntasen con los suyos y descansasen, mientras que ahora muchos las utilizan para realizar largos viajes y llevar un nivel de vida que no es lo más aconsejable para un deportista de alta competición. El dinero y la juventud forman una ecuación que si no la sabes resolver puede convertirse en una mezcla explosiva.
El Málaga es uno de esos clubes que ha pasado momentos muy delicados, hasta el punto de consumar su desaparición, pero que como buen ave fénix ha resurgido de sus cenizas de la mano de un hombre de fútbol como Fernando Sanz. Ha utilizado mucho sentido común, cerrando las plantillas de forma acorde con su capacidad económica y, junto con el trabajo de Muñiz y Tapia, obtuvo el premio del ascenso y la posterior consolidación en la categoría.
Sabor asturiano en el banquillo. Muñiz es uno de esos entrenadores que ha tenido que salir de su tierra para conseguir salir adelante, en un mundo tan difícil como es el de los banquillos. Seriedad, responsabilidad y trabajo son sus señas de identidad. Sus equipos son fuertes en la parcela defensiva, a la vez que organiza sus grupos desde el orden y la presión. Criado a la vera de Juande Ramos, siempre se le ha tachado de defensivo, aunque yo más bien pienso que es un técnico que siempre ha sabido sacar rendimiento a sus plantillas. Buen técnico y buen asturiano.
El equipo está basado en dos líneas de cuatro, muy juntas y organizadas, donde prima la presión y las salidas rápidas a la contra, donde las posesiones son cortas y las transiciones rápidas, con el fin de coger desorganizado al rival. Al equipo le cuesta ganar, pero los muchos empates que consigue nos dicen que no es un rival fácil de superar, siendo mejor sin la pelota que con ella.
En la portería, el uruguayo Munúa se ha hecho con un hueco fijo, pasando por delante de Arnau. La línea defensiva es de cuatro y juega siempre cerca de su portero, evitando así dejar muchos espacios a sus espaldas. Los laterales son para los canteranos Manu Torres y Gaspar, los dos con buena vocación ofensiva, mientras que el centro lo ocupan Gámez, jugador muy importante para ellos, Iván González, con mucho talento, o la experiencia de Weligton o Rosario.
En el doble pivote a Muñiz le gustan jugadores de posición, gente con buena capacidad para el contacto físico y que estén siempre por detrás del balón. En este puesto, Apoño y Juanito cumplen perfectamente este papel. La gente de las bandas tienen mucha calidad; Fernando, Luque,Valdo o el portugués Duda, un auténtico especialista en los golpeos a balón parado, que siempre que viste la camiseta malacitana rinde a un excelente nivel. Todos son jugadores de gran calidad, aunque posiblemente no todos encajen en el sistema de juego que el equipo les exige.
En la punta del ataque nos encontramos con la condición física del nigeriano Obinna, la velocidad y calidad del argentino Forestieri y el impresionante trabajo desde la segunda punta del marroquí Baha. A pesar de todo ello, es un equipo con muy poco desequilibrio individual y muy poca resolución de cara al gol, costándoles mucho sumar de tres en tres.
Este es el Málaga, un equipo con mucho acento asturiano en los despachos y en el banquillo, un rival al que hay que ganar para lograr los objetivos. De momento sólo tienen dos victorias, pero muchos empates. ¡Buen año para todos!