FERNANDO GEIJO
Mieres del Camino, H. NÚÑEZ
Bruno, un especialista en marcar goles en la recta final, dio al Caudal su primera victoria de 2010 como anticipado regalo de Reyes en un encuentro de los que hacen afición y en el que el Navarro siempre dio la cara. Los mierenses acabaron con una racha de cuatro jornadas sin vencer al superar al «rey del empate» en un partido donde tuvieron que remontar un 0-2 adverso tras una primera media hora nefasta.
Dicen que el fútbol recompensa a los valientes, pero ayer este dicho no se cumplió. Con 2-2 en el marcador y cuando se llegaba al minuto 90, el Navarro adelantó filas en busca del triunfo tras ver cómo el Caudal le neutralizaba una renta de 0-2. Maldita audacia dirá Juanjo Duque. La defensa caudalista corta un ataque avilesino y Aitor envía un balón largo hacia Bruno, que sólo tuvo que correr junto a Jorge para plantarse solo ante Rubén y darle al Caudal un sufrido triunfo.
Éste fue el final de un encuentro con varias caras. La primera fue de claro color avilesino. La defensa de tres centrales que introdujo Paco hizo aguas y los de Duque se situaron con un claro 0-2 que pudo ser 0-3 si Israel no falla un mano a mano con Mingote. Tras el segundo tanto del Navarro, el entrenador mierense cambió de sistema por el habitual de cuatro zagueros y ya se vio la otra cara del partido. El Caudal se centró y comenzó a generar ocasiones de gol. Ya era el Caudal que dominó la Liga y comenzaron a llegar los goles, todos de la mano de un fantástico Aitor, quien tomo el relevó del añorado Peláez. Primero acortó distancias con un golazo, luego anotó a puerta vacía para empatar y al final le dio una fantástica asistencia para que Bruno completara la remontada.