Getafe (Madrid), Efe
Un gol en el tramo final de Javier Casquero desatascó al Getafe, incapaz hasta entonces de doblegar al Valladolid, y puso en órbita al cuadro madrileño, que contempla el arranque de 2010 arrimado a la parte alta de la clasificación tras firmar uno de sus mejores momentos desde que está en Primera.
El centrocampista azulón, despojado de la condición de indiscutible en el presente curso, retornó a la citación en esta primera sesión del año, tras perderse, por culpa de un esguince, el duelo de la última jornada de 2009.
Empezó en el banquillo, pero el técnico, Míchel, recurrió a él cuando el choque se puso espeso, en el inicio de la segunda mitad. Un zapatazo de los suyos, desde el balcón del área, por la izquierda, lejos del meta paraguayo Justo Villar, proporcionó la victoria a los locales.