Barcelona
Barcelona y Sevilla abren esta noche en el Camp Nou los octavos de final de la Copa en la que, además, será la eliminatoria estrella de la competición.
No ha perdido ningún título el Barcelona desde que Pep Guardiola asumió el banquillo, razón por la que la eliminatoria ante el Sevilla supone más un acicate que un inconveniente para el conjunto azulgrana, que viene de empatar en su propio campo ante el Villarreal, aunque el posterior empate del Real Madrid en Pamplona ante Osasuna le permitió mantener dos puntos de ventaja al frente de la Liga.
Con la presencia fija de Pinto en la portería, el resto de la alineación azulgrana presenta varias incógnitas. Alves ocupará el lateral derecho y Maxwell tendrá su oportunidad en el izquierdo, mientras que Márquez regresará al once titular, probablemente junto a Puyol. Busquets parece fijo como pivote defensivo, en ausencia de Keita y Touré, ambos con sus selecciones en la Copa de África, y Xavi, Iniesta y Dos Santos se disputarán dos lugares en la medular. Los tres puestos de la delantera podrían ser para Ibrahimovic -baja el próximo partido de Liga por sanción-, Messi y Bojan.
El técnico barcelonista, Pep Guardiola, se manifestaba ayer contrario a fichar jugadores en el mercado invernal por las bajas de Keita y Touré, pues «estoy bien servido y no me puedo quejar. Tengo una buena plantilla y prefiero dar oportunidades a los jugadores del filial».
El Sevilla, por su parte, llega en un momento muy complicado. La derrota en el Calderón le ha dejado fuera de los puestos de la Liga de Campeones y Jiménez tiene el equipo plagado de bajas como las de Squillaci, Adriano, Zokora, Kanouté, Fazio, Luis Fabiano, Acosta, Sergio Sánchez, Varas y De Mul.