J. J.
Gijón, Nacho AZPARREN
David Barral vio el domingo cómo el cambio de año no suponía un modificación radical en su situación: sigue disfrutando de minutos, continúa con su sacrificada labor de equipo, pero los goles no terminan de llegar. El gaditano es de los que prefiere ver la botella medio llena tras el empate de este domingo: «Siendo optimistas la parte más positiva es que cortamos la racha de tres derrotas, que remontamos dos veces y que seguimos en la mitad de la tabla». Su análisis del partido no deja lugar a dudas, el Sporting fue el que hizo más méritos para llevarse los tres puntos. «Tuvimos la posesión del balón, nuestra actitud fue la correcta, hicimos buenas transiciones de defensa a ataque y llegamos con peligro a la portería contraria por lo que no podemos quejarnos del juego. Sólo nos faltó una pequeña dosis de suerte. Creo que podíamos haber sacado los tres puntos perfectamente», explica el atacante.
La aportación de Míchel fue clave en la segunda mitad del encuentro. El centrocampista ha sido el protagonista en la última semana por su posible traspaso al Birmingham City inglés y su suplencia del domingo. Barral, que lo conoce desde hace años, defiende su papel capital en el juego sportinguista. «Míchel le dio pausa y tranquilidad al juego del equipo, justo lo que necesitábamos», comenta mientras valora su posible marcha: «Me gustaría que se quedara con nosotros porque el Sporting perdería a un gran futbolista con su venta».
Llegados a estas fechas tan señaladas, con los Reyes Magos a la vuelta de la esquina, es el momento de pedir deseos. Barral lo tiene claro, al menos en el plano colectivo: «Espero que el equipo siga con la misma dinámica el resto de la temporada, sobre todo en los partidos de El Molinón, donde sólo hemos perdido un partido».