Barcelona
Las reacciones de los partidos políticos a las declaraciones de Laporta no se hicieron esperar y Alicia Sánchez, presidenta del PP catalán, le pidió ayer que «abandone ya» la presidencia del club pues la está utilizando «de trampolín para saltar a la política».
Miquel Iceta, portavoz del PSC, se limitó a dar a Laporta «la bienvenida al club de la política», en tanto Jordi Cañas, portavoz de Ciutadans, calificaba de «fascista, tabernario y bravucón» el estilo del presidente azulgrana, que comparó al del fallecido Jesús Gil.
Oriol Pujol, portavoz de CiU en el Parlamento catalán, reclamó «seriedad» a Laporta. «Más allá del independentismo, pensamos que no es demasiado serio hacer declaraciones de política ficción. Laporta debe aclararse y si bien es cierto que en política no se tiene que ser un mártir, sí debe saber que se necesita mucha vocación de servicio».
«Es muy legítimo que quiera dar el salto a la política, pero debe saber que la política no necesita ni redentores, ni mártires, ni mesías, sino gente que se dedique en cuerpo y alma y con mucha humildad a servir el interés general», señaló el secretario general de ERC, Joan Ridao.
Dolores Camats, portavoz de ICV en el Parlamento catalán, criticó el mensaje «populista y simple» de Laporta, al tiempo que lamentó la proyección pública que consigue con unas declaraciones «huecas de contenido real».