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Oviedo
Los isquiotibiales han vuelto a jugar una mala pasada a Pau Gasol. Al principio de temporada el español se perdió los once primeros partidos de la NBA por las dolencias que sufría en dichos músculos de la pierna derecha, y la pasada madrugada eran los de la izquierda quienes le obligaban a dejar el partido que enfrentaba a su equipo, los Lakers, con los Dallas Mavericks cuando sólo se habían disputado siete minutos y el española ya había logrado 6 puntos y 2 rebotes. Los Lakers ganaron 131-96 para ratificar su condición de mejor equipo de la fase regular (27-6 por 24-8 de los Boston Celtics).
Pau, que llevaba 116 partidos seguidos (desde octubre de 2008) logrando al menos 10 puntos, se sometió ayer a una revisión médica y es segura su baja esta noche ante Houston.