Palma, Efe
El Mallorca no ocupaba un puesto en la Liga de Campeones desde la temporada 2001-2002, hace ahora 8 años, con Luis Aragonés en el banquillo, y la victoria del domingo (2-0) ante el Athletic Club supone para los «rojillos» un auténtico regalo de Reyes.
Ahora mismo, el club balear es cuarto en la clasificación con 30 puntos, superando al Sevilla por el cómputo particular.
De la mano del «profesor» Gregorio Manzano, el Mallorca sigue superando registros históricos al sumar 30 puntos en 16 jornadas tras ocho victorias seguidas en el Ono Estadi.
Pero la felicidad no es completa en el seno del Mallorca, un club acuciado por las deudas -su déficit se sitúa en torno a los cincuenta millones de euros-, la crisis institucional y las gradas semivacías del Ono Estadi.
Ante el Athletic asistieron 12.800 espectadores al campo, cifra que coincide, prácticamente, con el promedio de toda la actual temporada.