MIKI LÓPEZ
Avilés, Marta BERNARDO
El Avilés Oquendo volvió ayer a los entrenamientos tras el parón navideño y lo hizo en un ambiente de incertidumbre. Con la salida del equipo de Alves, que ya se entrenó ayer con el Llano gijonés, y la baja de Valdo, por decisión del club, el equipo se queda con lo justo y toda una vuelta por delante para lograr la permanencia. «Espero que esta situación no nos distraiga a la hora de entrenar», comentaba ayer el técnico del Oquendo, Oliver Monforte, antes de iniciar el trabajo.
«Si ya necesitábamos un pivot y un cierre, ahora también necesitamos un jugador para cubrir el trabajo que hacía Alves», explica el técnico, que veía en el brasileño una pieza esencial del equipo: «No sólo estaba cumpliendo su papel, sino que estaba por encima de las expectativas. Será muy difícil encontrar a alguien con sus características», afirma Monforte.
La baja de Valdo es harina de otro costal: «Barajamos varios nombres pero nos decidimos por Valdo por varias cosas. El club ya tenía la intención y yo tampoco me opuse. Fue algo consensuado», explica el entrenador del Oquendo, que afirma que en principio no habrá más bajas. En cuanto a las razones, el técnico fue claro: «No está siendo el jugador que fue el año pasado en lo deportivo y ciertas actitudes tampoco ayudaban al equipo», comenta.
En cuanto a los posibles fichajes, el presidente del club, Paco Penedo, propuso estos días al técnico varios nombres: «Es cierto que había algunos jugadores que me convencían, pero también son los más difíciles de fichar. De todas formas, Penedo tiene claro que necesitamos fichar y está abierto a lo que yo proponga», señala Monforte.
Lo que sí tiene claro el técnico es que no habrá fichajes de «relleno»: «Quien venga tiene que aportar algo, vendrá a jugar y además a jugar muchos minutos, si no, prefiero tirar de la cantera», sentencia.
A la espera de refuerzos, el técnico piensa ya en la segunda vuelta: «Necesitamos enganchar cuatro victorias para tener la permanencia en la mano».