Vigo, Efe
El Villarreal tendrá que esperar al partido de vuelta para sentenciar su eliminatoria contra el Celta, después de empatar 1-1 en Balaídos en un encuentro en el que los gallegos fueron superiores y merecieron la victoria, pero su falta de pegada los privó de un mejor regalo en el día de Reyes.
El juego de los de Eusebio Sacristán fue espectacular por momentos. Pese a la presumible superioridad de su rival, el Celta no renunció a su estilo de juego y en la primera parte pasó por encima de un Villarreal totalmente desdibujado, aunque fue éste el que se adelantó en el marcador. Después, el gol de Arthuro dio alas a los celestes, que en la segunda parte se lanzaron a por la victoria. Los de Eusebio encerraron en su campo al Villarreal, pero no fueron capaces de plasmar su dominio en goles.