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Barcelona, Agencias
El Barcelona vivió ayer un día de Reyes lamiéndose las heridas que le causó el Sevilla el día anterior cuando venció en el Camp Nou en el partido de ida de octavos de final de la Copa (1-2). Era el segundo partido consecutivo en casa de los azulgrana en el que el público local no veía ganar a su equipo. El sábado el Villarreal ya había sabido sacar un empate (1-1) en partido de Liga ante un equipo que de momento no se muestra tan fresco y brillante como la temporada pasada.
El entrenador del Barcelona, Pep Guardiola, no tuvo problemas en reconocer su responsabilidad en el decepcionante partido de su equipo ante el Sevilla, especialmente por haber introducido tantos cambios en su alineación titular, según declaró tras el encuentro.
«Hemos perdido y por lo tanto me he equivocado, pero que quede claro que cuando ganamos los seis títulos, los ganamos todos», explicó para dejar claro que todos los jugadores de la plantilla le merecen la misma confianza.
Guardiola también reconoció que durante la consecución de los seis títulos cometió numerosos errores. «Pero como íbamos ganando no había quejas», dijo.
Cuando se le pidieron explicaciones sobre el once inicial que dispuso ante el Sevilla, con varios suplentes, Guardiola fue contundente. «Hago cambios porque mando yo, al menos hasta que el presidente me eche. Hago cambios por la salud del vestuario, porque todos los jugadores se lo merecen, se esfuerzan y corren, y quiero que jueguen. Les necesito a todos».
Fiel a su estilo, Guardiola rechazó hablar del árbitro, «sobre todo cuando se ha perdido; seguiremos adelante y punto». La actuación de Pérez Burrull fue de lo más discutida, aunque por parte de ambos equipos, cada uno de los cuales se queja de que les anuló un gol que parecía legal a todas luces.
«Muy feliz» por el regreso de Milito a la titularidad, Guardiola destacó que el regreso del argentino «es una gran noticia para nosotros, además del buen partido de Thiago». Sin embargo, ninguno de estos dos jugadores acabó el partido, sustituidos por Busquets y Xavi, respectivamente.
Guardiola también salió en defensa de Chygrynskiy, uno de los jugadores más discutidos por el público. «Cuanto peor lo pasen los jugadores, más les ayudamos. Le costará más que a otros, porque llegó cuando la temporada ya había empezado, pero saldrá adelante. Y el responsable, además, soy yo», explicó Guardiola, convencido de que el defensa «mejorará».
Sobre el desarrollo del partido, el entrenador explicó que su equipo se dedicó a «controlar» más que a sentenciar el partido, aunque «nunca le hemos perdido la cara al encuentro. Simplemente, a veces pasan estas cosas».