J. J.
Gijón, Nacho AZPARREN
El ataque desmesurado de alegría de Gregory tras su gol contra el Málaga tuvo una consecuencia negativa. El francés vio su quinta tarjeta amarilla de la temporada y no podrá ayudar a su equipo contra el Getafe. Paradojas del fútbol: una puerta se cerraba para el francés mientras que otra se abría para sus teóricos suplentes. Gerard e Iván Hernández han visto cómo su protagonismo en el equipo mengua a medida que se exalta la seguridad defensiva del Sporting de esta temporada con dos nuevos centrales. Su titularidad en temporadas anteriores se ha visto cortada por la irrupción de Gregory y Botía.
«Otros años tenía una mayor participación en el equipo, pero los que nos dedicamos a esto del fútbol sabemos cómo funciona. Lo más importante es seguir cada día con ilusión porque al final la oportunidad le llega a todo el mundo», asegura Iván. «Es cierto que estoy jugando menos, pero es lo que toca. A mí me han educado para trabajar, no para quejarme», añade Gerard.
A la sanción del central francés se añade la elongación de Botía en los isquiotibiales izquierdos, que mañana requerirá el examen de los servicios médicos sportinguistas para dictaminar sus posibilidades de cara al choque del domingo. A Iván Hernández se le ilumina el rostro cuando se le menciona la posibilidad de salir de inicio: «Hay un hueco seguro por la baja de Gregory y la ilusión es evidente porque crecen mis opciones de jugar».
Gerard, en cambio, es un poco más escéptico en cuanto a sus posibilidades: «Veremos qué ocurre. En principio hay más posibilidades de participar, aunque creo que Botía se recuperará, pero, como siempre, será el entrenador el que decida qué es mejor para el equipo». El catalán prefiere no hablar de lucha por un puesto con su compañero Iván, aunque admite que ambos competirán por sustituir a Gregory. «Se trata de una competencia sana entre todos los compañeros. La califico como sana porque esta competitividad le da un plus de calidad al equipo porque todos trabajamos con el mismo fin juegue quien juegue», asegura.
A priori, Gerard parece llevarle un cuerpo de ventaja a Iván Hernández en esta particular carrera por la titularidad de cara al domingo. El argumento más convincente a favor del catalán es que la última vez que faltó alguno de los centrales titulares, Preciado apostó por él. Fue en Jerez donde una inoportuna gripe de Botía le dio la posibilidad de entrar en el once. Su prestación fue notable y el equipo arrancó un valioso punto de Chapín. «Siempre que he entrado en el equipo este año mi rendimiento ha sido correcto. Conmigo en el campo el equipo ha sumado bastantes puntos y cuando me llegue otra vez la ocasión estaré disponible para lo que el entrenador necesite», asevera el catalán. Iván Hernández también tiene su propio argumento a favor. A pesar de ser un habitual de la grada en los últimos partidos, el encuentro frente al Málaga marcó un cambio de tendencia: él ocupó el banquillo sportinguista mientras Gerard no se vistió de corto.
El rival que visitará El Molinón no es cómodo para un zaguero. Si algo distingue al Getafe de Míchel es la peligrosidad de sus hombres de arriba. Soldado es la expresión máxima del gol, pero el peligro puede venir también por el desborde de Gavilán, la calidad de Albín o la precisión de Pedro León. «Ya he jugado en otras ocasiones contra Soldado y es peligroso. Tiene velocidad, buen remate y mucho gol, a la mínima que te despistes te la puede liar», advierte Hernández, mientras Gerard apunta a un factor clave para derrotarles: «El Molinón tiene que ser decisivo. Tienen un equipo compensado pero lo más importante es fijarnos en nosotros mismos y tratar de mantener nuestro estilo». Iván vaticina, además, que el juego getafense le puede venir bien al Sporting: «Practican un juego atractivo, pero también dejan jugar, y creo que es lo que más nos beneficia a nosotros».
Con la baja de Gregory confirmada y la duda de Botía la puerta de la titularidad vuelve a abrirse para estos dos veteranos. El partidillo de hoy, jueves, despejará más dudas sobre sus posibilidades reales.