J. J.
Gijón, Nacho AZPARREN
Fue el culebrón del verano y va camino de convertirse en el del invierno. El Birmingham City parece no estar dispuesto a esperar eternamente la respuesta del Sporting y confía en una rápida resolución en las próximas horas. Pero la posición del Sporting no ha cambiado: antes de dejar salir a Míchel debe tener un sustituto de garantías. Las presiones por parte del club inglés parecen no afectar al Sporting, que ve en el período de estudio de la oferta una consecuencia lógica de cualquier negociación en el mundo del fútbol y no comprende las prisas. Desde los medios locales de Birmingham se asegura que el club británico quiere que Míchel disfrute desde el palco del encuentro entre el Birmingham City y el Manchester United del próximo fin de semana. Además, se sigue manteniendo que el club tiene listo un reconocimiento médico para que en el caso de que el Sporting dé el «sí» definitivo someter al lenense al pertinente examen.
El centrocampista es el que menos está disfrutando con la situación. Desde el entorno del jugador se aboga por una rápida solución al conflicto para que Míchel pueda centrarse al cien por cien en su trabajo y no tener que estar pendiente de los continuos rumores. Por su parte, nadie del club ha comunicado si quiera a Manuel Preciado que no pueda contar con el lenense de cara al encuentro del domingo. El entrenador sigue tratando con total normalidad al centrocampista, aunque una aceleración de las negociaciones podría suponer una decisión en el sentido contrario.
La salida de Míchel del Sporting parece un hecho inevitable. El club inglés quiere al lenense a toda costa y McLeish siempre se ha mostrado un enamorado de su juego. Míchel se encuentra ante una oportunidad económica (cobraría más del doble de lo que gana actualmente) y deportiva (el Birmingham marcha octavo en la Premier League y planea más incorporaciones en el mercado de invierno) inigualable, y para el Sporting la oportunidad de ingresar extraordinariamente más de tres millones de euros no se presenta todos los días. La única pega a la operación llega desde la dirección deportiva, que tendría que desprenderse de una de las piezas clave en el inicio de temporada rojiblanca.
La dirección deportiva del club ya se ha puesto manos a la obra para buscar sustitutos al centrocampista. De momento se están analizando las diferentes posibilidades para reforzar la posición sin haber decido aún hablar de nombres propios hasta elaborar un informe completo. Los fichajes estarían limitados en Primera División a los jugadores que hayan disputado menos de cinco encuentros, con lo que el fútbol extranjero o la Segunda ganan enteros.