J. J.
Gijón, J. E. CIMA
«No quería ser un paseante o un parásito en el club. No podía aceptar seguir hasta final de temporada sin hacer nada». Estas palabras son de Abelardo, en sus primeras declaraciones ayer a LA NUEVA ESPAÑA, tras ser destituido el pasado lunes como técnico del Sporting B.
Abelardo Fernández (Gijón, 1970), uno de los referentes del sportinguismo en su época de jugador, como entrenador hizo campeones a los cadetes y juveniles del Sporting. Desde hace año y medio dirigía al Sporting B, tras ascender a Segunda B. Esta semana fue destituido por la racha de resultados negativos del equipo.
«La destitución se podría esperar, pero no puede decir el director deportivo dos semanas antes que los resultados no importan, que lo principal es la formación de jugadores y pasarlos al primer equipo y que luego te echen. Falta criterio. Eso se lo dije también a Manuel Vega-Arango en la reunión. Cuando se me fichó se me dijo que era para la formación. Si me cuentan que quieren un técnico de jugar al patadón y resultados, no hubiera aceptado. Siempre trabajé mucho, honradamente y con humildad, tanto de futbolista como de entrenador, y no me merecía este trato. Te sorprende que pase esto porque las personas cambien, vayan por la espalda o te enteres de otras cosas que habían sucedido ya antes».
El Pitu saca a relucir su «sportinguismo de siempre, soy de Gijón y en todos los clubes donde estuve presumí de ello. Me dolió esta forma de actuar. El Sporting está por encima de las personas que lleven el club y con esto no me cierro las puertas a servir al Sporting porque creo que puedo hacerlo en varios puestos, no sólo como entrenador».
Abelardo elogia a su sustituto, Javier Vidales, porque «es un gran entrenador y con los mimbres que tiene, seguro que les sobrarán puntos para seguir en Segunda B. Estaba convencido yo de lo mismo porque hacíamos buen juego, aunque es cierto que no teníamos suerte de cara al gol. A los jugadores les conté esto en mi despedida y le deseo lo mejor al Sporting. Pienso que en el último partido frente al Tenerife B (0-2) hicimos el mejor primer tiempo de la temporada, incluido el del Oviedo, un partido tras el que todos me vinieron a felicitar. Creo que a un técnico del filial no se le debe destituir sólo por resultados, hay que mirar otras cosas, como se hizo antes en el Sporting B o en el Racing B».