CÁRDENAS / EFE
Madrid, Agencias
La derrota el miércoles en Copa del Rey contra el Recreativo (3-0) ha añadido un nuevo capítulo a la crisis que vive esta temporada el Atlético de Madrid y agotó la paciencia del entrenador Quique Sánchez Flores, quien criticó ayer abiertamente a la plantilla tras reconocerse defraudado por muchos de sus jugadores.
Nunca antes desde su llegada al banquillo rojiblanco hace dos meses y medio el técnico se había mostrado tan duro con sus jugadores. «Quiero pedir perdón a la afición por esta decepción tan grande. Hay una falta enorme de inteligencia a la hora de leer cada momento del partido y de la temporada. Esto no se corresponde con la historia del Atlético de Madrid ni con sus aficionados, y yo también me incluyo. Me hago responsable, porque es mi obligación, pero también tengo que buscar las personas que a mí no me defrauden, el tipo de futbolistas que a mí no me defrauden más, porque son unas cuantas decepciones las que he tenido ya esta temporada y para mí es una experiencia nueva en mi trayectoria como director de un grupo», señaló ayer Sánchez Flores al comentar el 3-0 de Huelva, la mayor derrota del Atlético en Copa desde el 4-0 de 2004 en Sevilla.
«La profesión hay que vivirla igual en el campo del Recre que en el Bernabeu, en Anfield o en Stamford. La profesión se vive o no se vive», declaró el técnico, que avanzó que «reajustará ciertas cosas» en el equipo para próximos choques, el más inmediato el de mañana contra el Valladolid en el Nuevo Zorrilla.
Ha cambiado el discurso público de Quique hacia su plantilla, porque, desde su llegada al banquillo, siempre habló de recuperar a sus jugadores y de no pedir fichajes en el mercado invernal, pero ahora, dos meses y medio y «unas cuantas decepciones» después, los resultados marcan otra dinámica.
En ese tiempo, el Atlético ha sumado más derrotas, seis, que victorias, cinco (dos de ellas al Marbella, de Segunda B, en los dieciseisavos de Copa), a las que ha añadido tres empates; se ha despedido de la Liga de Campeones, en la que ha sufrido incluso para lograr el pase a la Liga Europa como tercero de su grupo, sólo por delante del Apoel de Nicosia, y el 3-0 de Huelva ante el Recre le ha dejado al borde de la eliminación en la Copa. Esos marcadores, a los que se une su undécima posición liguera, con sólo cuatro puntos de ventaja sobre las plazas de descenso, han aumentado en las últimas fechas las necesidades del conjunto colchonero, con el portugués Tiago Cardoso (Juventus) y el argentino Eduardo Salvio (Lanús) como primeros objetivos en el mercado invernal, mientras también parece inminente la salida del argentino Maxi Rodríguez, que podría terminar recalando en el Liverpool de Rafa Benítez.