Gijón, J. E. CIMA
«Es un gran paso en mi carrera ir a un gran club como el Birmingham. Espero aprovechar bien esta oportunidad». El centrocampista Míchel resumía con estas palabras ayer por la noche en Mareo su marcha hoy a la Liga inglesa. El lenense de 24 años firmó ayer, a las 19.35 horas, la rescisión de su contrato con el Sporting, tras aceptar el club gijonés el traspaso por 3,3 millones de euros (550 millones de las antiguas pesetas) del club inglés y mantener una opción de un 10% en caso de un traspaso posterior.
Míchel reconoció ayer que empezó a hacerse a la idea del traspaso cuando el miércoles su representante, Gelu Rodríguez, -que lo acompañó en la despedida- le comentó que «el cambio de club se podía hacer. Escuchaba rumores, pero no quería hacer caso. De hecho, en el entrenamiento de esta mañana, cuando sufrí un choque con Gerard, sin importancia, aún no sabía nada. Todo esto te crea un poco de nerviosismo, pero ahora sólo espero hacerlo bien en una gran Liga como la inglesa y en un buen equipo. Habrá que adaptarse a ese fútbol y a la vida allí, pero voy a estar acompañado por mi familia. En estos años en el Sporting he aprendido la profesión y por eso siempre le estaré agradecido al consejo, a los compañeros y a Preciado, que siempre confió en mí. Sé que el técnico me facilitó la salida porque sabe de fútbol y entendió que era una gran oportunidad en mi carrera».
Hoy, a las 10.30 horas, Míchel pasará por Mareo para despedirse de la plantilla y luego al mediodía tomará un avión para trasladarse a Inglaterra, acompañado de su padre, Miguel Marcos, y de su representante, Gelu Rodríguez.
El jugador podría ser ya presentado mañana por su nuevo club. Sus padres, Miguel y Rosa Mari, y su novia, Mayra, lo acompañarán en esta aventura inglesa. Míchel firmó por dos años y medio por el club inglés, donde percibirá unos 3 millones de euros (500 millones de las antiguas pesetas), y con opción a otro año más de contrato.
El adiós al club que le dio a conocer tiene para Míchel «mitad de alegría y mitad de tristeza. De alegría, porque subo un peldaño más en mi carrera y es un reto importante para mí, puesto que espero hacerlo bien en el fútbol inglés. Y de tristeza, porque aquí en Gijón dejo grandes amigos y compañeros. Viví unos años muy buenos en el Sporting y estoy seguro de que no se va a notar mucho mi ausencia porque hay compañeros muy capacitados para sustituirme. Seguro que el club mantendrá los buenos resultados que llevamos cosechados esta temporada y se mantendrá bien en Primera División».
Cuando se le habla de que la afición se ha manifestado dividida en ocasiones sobre su forma de jugar, Míchel declara que «hay que respetar a todos. Lo primero es dar las gracias a los muchos aficionados que durante estas temporadas de rojiblanco me ayudaron y animaron. Nadie puede dudar de que siempre di el máximo hasta el final, incluido esta mañana cuando hicimos el entrenamiento bajo la lluvia y el granizo».
Sobre la aventura inglesa que de inmediato inicia, el centrocampista de Pola de Lena piensa que «igual puedes tener un poco de miedo al cambio y reparos por el idioma, aunque cursé el inglés básico en mi época de estudiante. Pero el fútbol inglés sigue siendo europeo, con algunas pequeñas diferencias. Voy con la moral de hacer bien las cosas. Es un acicate saber que me quieren allí porque me buscaban desde hacía tiempo».