Gijón, Nacho AZPARREN
Con la emoción contenida por la despedida de Míchel en Mareo, le tocó el turno a la habitual comparecencia de Manuel Preciado. Cuesta cambiar el chip, tras la marcha de un jugador tan importante y, por eso, gran parte de las preguntas iban dirigidas a la salida del lenense. Pero el cántabro no quiere distracciones y ya tiene todos sus sentidos puestos en el Getafe, un equipo con mayúsculas para el técnico. «Sin contar a los cuatro grandes, el Getafe tiene la mejor plantilla de la competición. Cuenta con unos argumentos ofensivos bárbaros y no me sorprende nada su marcha en la Liga», afirma rotundamente.
A pesar del potencial del equipo getafense, el de Astillero tiene claras sus prioridades: «Lo que más me preocupa es que tengamos un buen día. Si jugamos como solemos hacer en El Molinón contaremos con muchas opciones de llevarnos los tres puntos, si no será complicado por sus virtudes ofensivas. Pero hay que tener claro que si estamos bien, les haremos daño».
La semana pasada a Preciado le atormentaba una idea: la pierna izquierda de Duda y su peligro a balón parado. El Málaga ya es pasado, pero la pesadilla del técnico simplemente ha cambiado de nombre. «Duda nos hizo mucho daño y espero que Pedro León no nos haga lo mismo. Es un futbolista muy talentoso y en las jugadas de estrategia puede crearnos muchísimo peligro, de hecho ya le hemos sufrido otros años. La solución pasa por evitar faltas cercanas y así que disminuyan sus posibilidades de hacer goles», reconoce el entrenador sportinguista. Por si fuera poco, el once de Míchel cuenta arriba con un ariete de suma facilidad goleadora. «Soldado es un delantero centro bestial. Pero es que además tienen jugadores buenísimos: Manu del Moral, Albín, Gavilán, Adrián? Cuentan con innumerables variantes y grandes futbolistas del medio del campo hacia arriba», analiza el técnico.
La marcha del centrocampista Míchel al Birmingham deja una posición libre en la plantilla, aunque Preciado opina de forma diferente: «Cuando se pidió mi opinión sobre la venta de Míchel yo dije que deportivamente podría perjudicarnos, pero que también es cierto que su baja se puede contrarrestar. Ese puesto está muy bien cubierto tanto en la primera plantilla como en el filial y, además, queda la opción de acudir al mercado de invierno. En el caso de que no viniera nadie, mi preocupación no es extrema porque creo que tenemos soluciones en casa», razona y no duda incluso en dar nombres propios: «Los jugadores del Sporting B Portilla, Marcos Landeira y Sergio son tres centrocampistas que seguramente a partir del lunes entrenarán con nosotros y si se lo ganan, jugarán».
En el banquillo contrario se sentará un histórico del fútbol español. José Miguel González del Campo, Míchel, que tiene la curiosa situación de entrenar a su propio hijo en el Getafe. Una situación realmente difícil para Preciado, como reconoce en una anécdota. «Recuerdo que una vez fui a ver un partido de fútbol de mi hijo cuando él tenía 13 o 14 años y en un momento del encuentro me acerqué a él y le dije algo al oído. Él simplemente se dio la vuelta y me contestó: "Mi entrenador es ése que está allí", señalando a su banquillo. Así que prefiero no tener a mi hijo como jugador», recuerda el de Astillero, «pero Míchel es un jabato y seguro que puede con todo».