Oviedo,
Celso A. SANJULIÁN
El histórico Club Siero, una de las entidades señeras del fútbol asturiano y cuya fundación se remonta a 1916, atraviesa por una de sus etapas más críticas. En lo económico ha tenido que apretarse el cinturón hasta límites antes desconocidos, con lo que ha logrado reducir su deuda de 80.000 a 40.000 euros. Sin embargo, esa austeridad está pagando el peaje de una deficiente marcha en lo deportivo. Recién descendido de Tercera, el planteamiento del club poleso era cuando menos transitar por la zona alta de Preferente y tener expectativas de ascenso, pero faltando una jornada para el término de la primera vuelta ocupa la última plaza.
Y es que si hay un equipo que parezca mal ahí, ése es el Siero, el representante futbolístico del cuarto concejo más poblado de Asturias (pasa de los 50.000 habitantes), con un flamante campo sintético como El Bayu, con capacidad para 5.000 espectadores, y con un brillante historial a sus espaldas.
El presidente del club, José Manuel Martínez Laruelo, lleva en el cargo desde 2002 y le ha tocado bregar con algunas de las campañas más difíciles. En lo económico cree que las cosas se están haciendo bien, con una reducción del gasto que se imponía «en atención al descenso y a que teníamos déficit acumulado», y asegura que el club llegó a deber 80.000 euros, pero que «ahora esa deuda es de la mitad».
Considerando la demografía del concejo, Laruelo considera que «tenemos poco apoyo, y es un caballo de batalla con el que ya llevamos tiempo peleando. A la gente le está costando habituarse al nuevo campo, así que desde que en 2006 salimos del Luis Miranda hemos perdido espectadores. Ahora andamos por los 200 en cada partido, salvo el día del derbi con El Berrón que reunimos a 400».
Añade el presidente que «algunos empresarios, hosteleros en concreto, se han echado para atrás en su apoyo», y desvela que personalmente ha tenido que poner 15.000 euros. «Si no tiro de cartera el pasado verano, no habríamos salido en la Liga. Faltaba dinero para pagar a la Federación y al anterior entrenador, Hugo, y no tuve otro remedio que ponerlo yo», explica el dirigente rojiblanco, que concluye que «aunque la situación deportiva está muy relacionada con nuestra necesidad de ir rebajando deuda, creo que tenemos equipo para ir mejor. Y apuesto a que saldremos de ahí porque los chavales están haciendo un buen fútbol».
El responsable técnico es Atilano Agüeria, ex jugador de éxito en el propio equipo poleso y en otros varios clubes de la región. En 1979, militando en el Langreo, un gol suyo en Miranda de Ebro supuso el ascenso del Oviedo a Segunda A. Ahora tiene que apechugar con un Siero que en los últimos 30 años, desde que subió a Tercera, no se había visto en otra como ésta. Su radiografía del equipo es que «tenemos juventud y clase, pero nos falta experiencia para manejar los partidos; no obstante, los chavales están jugando bien y confío en que vayamos hacia arriba».
Mañana, en La Caridad, Atilano hará debutar a dos refuerzos llegados esta misma semana: Dani y López, procedentes ambos del Condal. Espera de ellos que aporten esa experiencia que viene echando en falta en el equipo.