Gijón, N. A.
Aunque a Manuel Preciado no le supondría un problema sin solución que no llegara ningún mediocentro en el mercado de invierno, la dirección deportiva del club ya se ha puesto manos a la obra para encontrar un sustituto a Míchel. Descartada la opción de mirar dentro de la Liga española (los futbolistas deben haber disputado menos de cinco partidos, con lo que llegarían con un estado de forma lejano al ideal) Emilio de Dios ya ha puesto sus ojos en Portugal. El director deportivo del Sporting lleva un seguimiento muy exhaustivo del campeonato luso y el gran rendimiento de Gregory en la presente campaña invita a repetir apuesta.
Una de las opciones que se ha barajado es la del portugués André Castro. El centrocampista del Olhanense es propiedad del Oporto y tiene sólo 21 años. La incorporación de este pivote se antoja muy complicada porque el Oporto mantiene al centrocampista cedido en el Olhanense y sólo contemplaría un traspaso al club sportinguista. Desde la dirección deportiva del Sporting se ha puesto un límite a la inversión en el pivote: 600.000 euros, cien millones de pesetas. Esta sería la única posibilidad de que la venta de Míchel saliera verdaderamente rentable.
La cantidad presupuestada para la incorporación invernal también resta opciones a otro portugués: el jugador del Vitoria de Guimarães, Moreno. El periódico deportivo luso «A Bola» publicaba en la edición de ayer el interés del club sportinguista en el centrocampista defensivo, que acaba de debutar hace unos días con el equipo B de la selección portuguesa (una práctica muy habitual en otros países que reúne a futbolistas próximos a la selección absoluta sin límite de edad) y es objeto de deseo por parte del Fulham inglés. El principal problema reside en que el Vitoria se encuentra en una situación económica complicada y quiere sacar tajada con la venta del centrocampista. Se dice que podría llegar a pedir entre 1 y 1,5 millones de euros, cantidad que no alcanza el Sporting.
Otra de las opciones pasa por la llegada de un futbolista cedido hasta final de temporada. Se utilizaría una fórmula parecida a la usada con Botía este año, pero conllevaría la dificultad de que el problema sólo se resolvería hasta el final de la temporada actual.