Gijón, N. A.
Como si se tratara de una particular forma de despedir a Míchel, la meteorología adoptó una forma típicamente inglesa y recibió a los jugadores con frío, lluvia y granizo en la sesión de ayer. El habitual entrenamiento voluntario de los viernes (que no se caracteriza por una intensidad desmedida, en todo caso) hizo que la inmensa mayoría de la plantilla optara por ejercitarse en el gimnasio y no saltara al césped de Mareo. Tan sólo los porteros Juan Pablo y Raúl se entrenaron junto al preparador de guardametas, Isidro, sobre el blanco césped de los campos de Mareo. Al que no pareció afectarle el temporal es al nuevo entrenador del filial sportinguista, Javi Vidales, que completó un largo entrenamiento de dos horas para preparar su debut del domingo en Mareo (12 horas).
El temporal no sólo trastocó el trabajo de la primera plantilla, sino que, con la excepción del entrenamiento del división de honor juvenil, el resto de sesiones de las categorías inferiores de la entidad fueron suspendidas. Además, el partido de Liga que el Sporting B cadete debía disputar ayer en Tineo fue aplazado.