Oviedo, Á. F.
El poco interés que despierta la Copa tuvo su mejor y más triste ejemplo en Huelva. El Recreativo, muy descolgado en la Liga de Segunda, recibía al Atlético de Madrid. Una oportunidad de oro para hacer taquilla y soñar con una hazaña como la de 2003, cuando llegaron a la final y la perdieron con el Mallorca. Hubo goleada (3-0) a los colchoneros, pero la afición dio la espalda al partido. Solamente 2.300 espectadores para un campo con una asistencia media de 10.000 en Liga. Un desastre. El pasado agosto, su trofeo de verano, el «Colombino», llevó al campo 9.000 espectadores para ver al Recre contra el Betis.
Capítulo aparte merecería el sorteo. Con el Real Madrid apeado, la parte derecha del cuadro quedó muy descompensada. Y los dos equipos más atractivos (Barcelona y Sevilla) emparejados a las primeras de cambio. La Copa sigue estorbando en medio de la semana. Otro año habrá que esperar a la final para vivir un gran ambiente.