Oviedo, E. C.
El consejo de administración del Oviedo ha decidido recurrir la suspensión del partido ante el Toledo ante el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, que, a su vez, le ha trasladado este recurso a los manchegos para que, en un plazo de cuatro días, presenten las alegaciones pertinentes.
Las intenciones del club azul son que el partido se dé por finalizado, lo que supondría la victoria de los azules, y que el club manchego corra con los gastos que les supuso al Oviedo tanto el desplazamiento como la estancia, que se prolongó un día más de lo previsto.
El presidente azul, Dámaso Bances, señaló ayer que el árbitro, en el acta, «no puso que se suspendió el partido porque peligraba la integridad física de los jugadores, sino que el motivo fue que el Toledo no disponía ni del balón ni de la pintura naranja».