Avilés, A. F.
Rogelio García vivirá el domingo en el campo llanisco de San José un partido especial. El técnico del Marino vuelve a un campo y a una localidad de los que guarda gratos recuerdos tras entrenar al Llanes durante la temporada 2000-2001. «Fue una campaña muy especial. Quedamos los novenos, la mejor clasificación del club hasta ese momento en Tercera, aunque luego Florín la mejoró mucho, y dejé allí muchos amigos, pero no pude seguir por motivos personales. Siempre es especial volver con otro equipo porque me siento muy bien tratado, aunque por supuesto siempre intento llevarme los tres puntos», explicó.
Este año, con el Marino, el objetivo será el mismo, aunque el técnico azul es consciente de las dificultades. «Éste es uno de los partidos más comprometidos de la temporada, porque es un campo complicado, pero nuestro equipo siempre dio la cara en los momentos más difíciles y espero que lo vuelva a hacer una vez más», señaló.
El de Llanes es el primero de un maratón de partidos que afrontarán los de Luanco, ya que después vendrán el Logroñés, en octavos de final de la Copa Federación, y el Universidad y Unión Popular de Langreo, de nuevo en la Liga. Y todo ello con una plantilla corta y mermada por las lesiones de Titi y José Manuel. El primero está siguiendo un plan individual y ya trota, pero no tendrá el alta médica hasta dentro de al menos quince días, y la recuperación del segundo sigue siendo una incógnita.
El defensa Pantiga y el centrocampista Rubén Valdés también están entre algodones por unas molestias en el pubis, pero el técnico espera contar con ellos para el fin de semana. «Confío ciegamente en el trabajo de Diego Artime, el fisioterapeuta», concluyó.