Santiago de Chile / Gerona
Los pilotos españoles Carlos Sainz (Volkswagen), en coches, y Marc Coma (KTM), en motos, se apuntaron el triunfo en la décima etapa del Rally Dakar, la última en suelo chileno, que unió las localidades de La Serena y Santiago, sobre 238 kilómetros de especial, por lo que el madrileño refrenda aún más su liderato sobre las cuatro ruedas.
El bicampeón del mundo de rallies conquistó su primer triunfo parcial en esta edición del «raid» al imponerse con un registro de 3.01:05 por delante del francés Stephane Peterhansel (BMW), segundo a 28 segundos, y del estadounidense Mark Miller (Volkswagen), tercero a 1:02.
Con este triunfo, Sainz amplió en 1:40 minutos su renta sobre el qatarí Nasser Al-Attiyah (Volkswagen), su principal rival al triunfo final en Buenos Aires, que con su cuarta posición ya se encuentra a 10:06 minutos.
Sobre las dos ruedas, el catalán Marc Coma, defensor del título, demostró que sigue en plena forma a pesar de la penalización de seis horas que recibió en la jornada de descanso y se impuso con un registro de 3.10:43, con 2:06 de ventaja sobre el francés David Fretigne (KTM) y 2:36 sobre el portugués Helder Rodrigues (Yamaha).
El francés Cyril Despres (KTM), que fue sexto, se mantiene al frente de la general con una sólida renta sobre el noruego Pal-Anders Ullevalseter (KTM) y el chileno Francisco «Chaleco» López (Aprilia).
Coma se despidió del desierto de Atacama con su segunda victoria consecutiva. Su pugna con el piloto francés ha ido más allá de las dunas después de que una acusación velada de Despres acabara con la sanción de seis horas a Coma por un cambio de rueda que no podía hacer. Los comisarios de la carrera consideraron sospechosa una salida de Coma de la ruta, que duró un minuto y medio. «Con este tiempo es imposible hacer un cambio de rueda», argumenta el padre del piloto, Ricard Coma, en declaraciones al «Diario de Gerona», del mismo grupo editorial de LA NUEVA ESPAÑA.
Queralt Morell, la compañera de Coma, también tiene una explicación por la misteriosa (según Despres) desaparición de Coma y defiende la inocencia. «Por la mañana me había dicho que le dolía la barriga. Los pilotos tenían una hora para hacer unos 50 kilómetros, repostar, beber y hacer las necesidades. Y él decidió apartarse durante un rato porque no lo podía hacer delante del resto», razona Morell. «Se ha pasado toda la carrera espiando a Marc», asegura el padre del piloto. «Siente una envidia muy grande. Marc es un profesional. Se dedica a correr y pasa de malos rollos», añade.
La familia del piloto le dio todo su apoyo si decidía retirarse. «Nos dijo que no tenía la cabeza despejada, y en estas circunstancias era mejor no correr, porque el riesgo de tener un accidente aumenta», explica Queralt Morell. Aún así, Marc Coma continúa en carrera y ayer volvió a lograr una nueva victoria.