Avilés, A. FERNÁNDEZ
«Sigo en el Navarro. Todo pasó muy rápido, y en muy pocas horas estuve dentro y fuera, pero es definitivo que no me voy al Llano, que me quedo en Valliniello y que no habrá ningún cambio hasta el final de la temporada». Así de rotundo se mostró Abraham Albarrán tras romper la negociación con el club gijonés de fútbol sala, cuando parecía que el fichaje estaba cerrado e incluso el jugador había entrenado en Gijón el pasado miércoles. «Al hablar de las condiciones no lo vi tan claro porque cuando un equipo apuesta por un jugador debe hacerlo de verdad», aclaró.
Abraham alegó también motivos laborales y familiares para rechazar la oferta. «En el trabajo tenía que pasar a una jornada de cuatro horas para poder tener libres los fines de semana, pero necesito trabajar la jornada completa. Y en estos momentos tengo compromisos familiares que también me reclaman tiempo y me impedirían viajar algunas veces, así que sopesando todo y teniendo en cuenta que algunas cosas del Llano no me gustaron mucho porque parece que pensaron que en un año se me olvidó jugar al fútbol sala, tomé la decisión que ahora considero más adecuada y lo volví todo atrás», explicó.
El jugador señaló que económicamente también le es más rentable no moverse del Navarro. «Cambiar significa un esfuerzo muy grande y creo que no compensa», aunque deportivamente si que le hacía ilusión formar parte de un proyecto asturiano con aspiraciones de subir a División de Honor, una categoría en la que él ya jugó enrolado en las filas del Caja Segovia. «Me gusta el fútbol sala, pero estoy haciendo una buena temporada en el fútbol de campo y una vez que me adapté creo que debo de seguir como estoy, al menos por el momento».
El jugador manifestó su satisfacción por cerrar el asunto. «Todos estamos contentos. Yo porque en el Navarro estoy muy bien, es un señor club, y el presidente, Juan Carlos García, me trata como a un hijo y me demuestra mucho cariño; y ellos porque no tienen que marearse buscando un sustituto, aunque tengo que aclarar que me dieron todas las facilidades del mundo para irme si así lo quería».
El técnico del Navarro, Juanjo Duque, mostró su alegría por la decisión de Abraham. «Es un jugador importante tanto dentro del campo como en el vestuario y, sobre todo, es muy buena persona y crea buen ambiente en el equipo. Ahí también ganamos mucho».
El presidente azulgrana, Juan Carlos García, también da por zanjado el asunto. «Dimos todas las facilidades para que negociaran y se marchara si había un acuerdo, pero si antepuso el trabajo porque no puede compaginar las dos cosas no hay nada que hacer», explicó. García precisó que el futbolista no se moverá del Navarro. «Es jugador nuestro y no se irá a ningún club que no sea el Llano», concluyó.