Gijón, V. R.
Una nueva brecha se ha abierto en la complicada negociación a cuatro bandas que mantienen el Sporting, el Celta, Michu y Kike Mateo. El mediapunta murciano, que el miércoles había aceptado la propuesta gallega, dio ayer un paso atrás y pidió unos días de reflexión antes de dar una respuesta definitiva. El acuerdo entre el futbolista y el Celta era total a falta de unos flecos mínimos. Kike Mateo le había pedido al Celta que le buscase una vivienda unifamiliar y que asumiese los gastos, a lo que el conjunto gallego se negó.
Esta negativa irritó al murciano, que no se siente valorado, hasta el punto de que llegó a rechazar la oferta en un primer momento. Fue necesario que el director deportivo del Celta, Torrecilla, le llamase para tranquilizarle y le informase del fuerte deseo que tiene Eusebio de contar con sus servicios cuanto antes. Kike Mateo decidió pensárselo unos días y todo apunta a que el próximo lunes dará también una respuesta definitiva.
La inclusión de Kike Mateo en el traspaso de Michu es una condición sine qua non impuesta por el Celta para que la operación salga adelante. Tanto es así, que el conjunto vigués podría acometer el fichaje del murciano aunque Michu no recale en Gijón.