Puertollano, Área 11
Por fin llegó. El Sporting B necesitaba una victoria para no hundirse en la tabla y llegó ayer, después de haber sumado la última el 11 de octubre en el derbi ante el Oviedo, y ante uno de los «gallitos» del grupo, el Puertollano, que no caía en su campo desde el pasado abril.
El Puertollano se tomó el inicio del choque muy en serio. Se hizo con el control de la pelota y del centro del campo y por eso las primeras ocasiones (Pelegrina en el minuto 5 y Valdés en el 10) fueron para los manchegos, casi todas a balón parado.
La jugada clave, polémica y extraña de la primera parte llegó en el minuto 19 con un penalti por agarrón de Carracedo sobre Pelegrina que el colegiado no dudó en señalar pese a las protestas de los de Vidales. Se encargó de lanzar Valdés y marcó, pero el árbitro mandó repetir, pues algún jugador entró antes de tiempo en el área. En el segundo intento, Laviana para el disparo de Valdés, pero el colegiado manda de nuevo repetir por idéntico motivo. A la tercera fue la vencida y Valdés engañó a Laviana marcando el primer gol del choque.
Tras el tanto, los locales dejaron la pelota a su rival, lo que aprovechó el Sporting B para salir en busca de la portería contraria, pero sin crear peligro.
A la vuelta de los vestuarios el Sporting B no tardaba en empatar gracias a un remate de cabeza de Borja Navarro. El tanto animó aún más al filial rojiblanco, muy superior ante un Puertollano incapaz de reaccionar pese al enfado de la grada. Los nervios se trasladaron al campo y los de Vidales sentenciaban el choque en el minuto 73 gracias a una nueva acción de Borja Navarro.