Puertollano, Area 11
A la décimotercera fue la vencida. El Sporting saborea de nuevo la victoria tras doce jornadas. Y lo hizo ante uno de los equipos más fuertes del grupo, el Puertollano, y en uno de los campos más complicados de toda la categoría, ya que los manchegos no perdían en el Sánchez Menor desde abril de 2009. El partido estuvo siempre muy luchado, aunque en su comienzo fue dominado claramente por los locales. Sin embargo, tras marcar estos su gol sería el Sporting B el que dominase la pelota y el centro del campo. En la segunda parte los asturianos lograban empatar casi nada más sacar y el tanto trajo consigo un mayor dominio visitante. El segundo llegaría en el setenta y tres.
El Puertollano llevó el dominio del choque durante la primera parte, sobre todo hasta que hizo su gol. El conjunto local hizo honor a su condición de local y además, sabedor de que recibía a un equipo peleado con la victoria desde el pasado mes de octubre, se tomó el inicio del choque muy en serio. Se hizo con el control de la pelota y del centro del campo casi de inmediato y por eso las primeras ocasiones fueron para los manchegos, casi todas a balón parado. En esos primeros minutos y ante el empuje del Puertollano, el Sporting se mantuvo atrás sin crear demasiado peligro a Calleja. La jugada clave, polémica y extraña de la primera parte llegó en el minuto diecinueve con un penalti por agarrón de Carracedo sobre Pelegrina que el colegiado no dudó en señalar pese a las protestas de los visitantes. Hasta ahí todo dentro de la normalidad, lo extraño llegó con la pena máxima en sí, se encargó de lanzarla Valdés y marcó pero el árbitro mandó repetir el lanzamiento porque alguien se había metido en el área antes de lanzarlo. En el segundo intento Valdés chuta con decisión y Dani Laviana para el disparo, pero el colegiado manda repetir el penalti y además saca alguna tarjeta por nuevas protestas. A la tercera fue a la vencida y Valdés engañó al portero marcando el primer gol del choque. Tras el tanto los locales dejaron la pelota a su rival y se relajaron un tanto, el Sporting B lo aprovechó para salir de la cueva en busca de la portería contraria, combinó entonces con cierto sentido en el centro del campo y se acercó un poco más, pero sin verdadero peligro de gol.
Nada más iniciarse el segundo tiempo el Sporting B empató a uno. Fue un centro desde la banda izquierda y Borja Navarro ante la pasividad de la defensa remata desde el interior del área pequeña y con la testa a la red. Tras la igualada el Sporting siguió viviendo su mejor momento, controlaba el partido ante un Puertollano que se cortocircuitó de manera incomprensible, dando una imagen malísima. Y así en el minuto setenta y tres llegaría el segundo visitante, jugada en el área local entre varios jugadores, al primer toque, y al final Borja Navarro se queda solo ante el portero y marca. Después el Puertollano no se quitó de encima su indolencia y apenas si se acercó.
Puertollano, Area 11
Javier Vidales, entrenador del Sporting B, era todo felicidad, pero no sólo por la victoria o por los puntos. «Estoy contento con el comportamiento del equipo porque ha minimizado el potencial de ataque del Puertollano».
Vidales se congratulaba porque «hemos ido creciendo a medida que ha ido pasando el partido y eso es fundamental en choques como este». En referencia a la victoria y lo mucho que se le resistía, Vidales contestaba que «vivíamos una situación complicada, era una losa importante para nostros que no parecía acabar nunca».
Pero Vidales quiso destacar que «el equipo siempre ha tenido compromiso y que eso lo ha hecho todo más llevadero, aunque lo más importante en el fondo era el resultado porque estos chicos necesitaban ganar. Vidales también dijo que «el Sporting B ha hecho un gran trabajo y eso ha tenido mucho que ver con que el Puertollano no haya hecho su mejor partido».