Gijón, Ángel CABRANES
«Había que ganar como fuera y con los goles de cualquiera». Borja Navarro tiene claro que lo más importante del partido del filial ante el Puertollano ha sido terminar con la racha de doce partidos consecutivos sin conocer la victoria. Sin embargo, hay que añadir que llegó gracias a sus dos tantos, los primeros que anota en Segunda B. A sus 19 años, y tras debutar la temporada pasada en la categoría ante el Marino, ha puesto fin a su sequía goleadora y a la ausencia de triunfos por partida doble.
Borja Navarro resopla cuando se le pide que recuerde la última vez que consiguió un gol con el Sporting B. Él mismo se encarga de resolver la duda: «Fueron también dos tantos, el pasado mes de agosto, en partido de Copa Federación ante el Cudillero». El delantero rojiblanco parece haberse quitado un peso de encima, aunque más pesada era la losa de doce partidos consecutivos sin conocer la victoria.
«Salimos desde un principio a por el partido. Estamos muy contentos por el triunfo; pero celebraciones, las justas, que todavía quedan muchos partidos y hay que lograr salvarse», destaca el atacante rojiblanco. Navarro cree que la llegada de Javier Vidales al banquillo «ha ayudado a que todos estemos más metidos durante el partido. Es un entrenador que está muy encima de nosotros y que, además, me ha transmitido mucha confianza desde su llegada», añade el sportinguista.
De todas formas, «Borjita», como lo llaman cariñosamente algunos de sus amigos, no olvida que fue Abelardo uno de los artífices de su progresión. «Me entrenó dos años en cadetes y otro en Liga Nacional. Él me llamó para hacer la pretemporada el año pasado con el filial, siendo aún juvenil, y me hizo debutar ante el Marino. Es el entrenador al que más cariño tengo y me dolió especialmente su marcha», explica el gijonés.
Borja Navarro ha sido uno de los focos de todas las miradas en la Escuela de Mareo desde que, el pasado mes de diciembre, Preciado lo llamó al primer equipo por la lesión de Bilic. «Supuso una inyección de confianza. En el mes que he entrenado con ellos he aprendido mucho en todos los aspectos. No hay que olvidar que la mayoría de encuentros que disputé la pasada campaña fue en División de Honor y supuso un cambio muy grande», reconoce el jugador.
Por el momento, Borja Navarro no quiere hacer cábalas sobre su futuro, sólo centrarse en «salvar la categoría cuanto antes. El domingo nos enfrentamos a un rival directo como el Alcalá y hay que darle continuidad a nuestra reacción». Para ello, el canterano se postula como uno de los candidatos a enderezar el rumbo rojiblanco. «Quiero hacer goles y ayudar a hacernos fuertes en casa», afirma Navarro. Un Mareo que lo vio crecer y desde donde quiere cumplir su sueño «debutar cuanto antes en Primera División».