Gijón, N. A.
Las imágenes después de la entrada hacían ponerse en lo peor. Diego Castro era retirado del césped del Vicente Calderón en camilla tras una dura entrada del atlético Reyes, tapándose el rostro con claros gestos de dolor y se temía una lesión de gravedad. En la mañana de ayer las pruebas realizadas por los servicios médicos del Sporting descartaron este extremo y el jugador podría incorporarse esta semana al trabajo con el resto del grupo. Un alivio para Preciado, que ha encontrado en Castro un jugador fundamental en lo que va de campeonato. El doctor del Sporting, Gonzalo Revuelta, explicó la situación del gallego: «Se ha quedado todo en un susto, es una fuerte contusión que espero que no tenga más complicaciones. Soy optimista pensando en que pueda estar disponible para el domingo». El galeno rojiblanco reconoció además que el pisotón de Reyes le hizo sospechar de una posible lesión en el tendón de Aquiles. El dolor agudo en la zona posterior del pie se quedó afortunadamente en un susto, pero el siempre prudente médico sportinguista prefiere mantener al gallego esta semana «pendiente de evolución».