La rueda de prensa ofrecida por Michu este mediodía ha puesto el punto final a un culebrón muy seguido por los seguidores de Sporting y Oviedo.
El centrocampista ovetense reconoció que el apoyo de su familia ha sido fundamental en una decisión que ha calificado de "muy dura". Es lógico suponer que no ha sido fácil desestimar la oferta de un equipo de primera división en el que la proyección se puede calificar de internacional y en el que el sueldo del jugador se vería triplicado.
Michu no tuvo problema en reconocer sus preferencias por el equipo de la capital asturiana, el Real Oviedo, cuando afirmó "siempre he sido de un equipo", pero se mostró mucho menos explícito ante la pregunta de un periodista en la que interrogaba al jugador sobre si el fichaje habría ido hacia adelante en el caso de que la oferta hubiera venido del Getafe en vez del equipo gijonés; la respuesta obtenida por el reportero fue el silencio del jugador, quien se limitó a decir que no se planteaba situaciones hipotéticas y que, por pedir, ojalá de quien llegara una oferta fuera del Barça.
En cuanto a las supuestas amenazas recibidas tanto de seguidores del Sporting como del Oviedo, el jugador aseguró que éstas eran totalmente falsas y que nunca recibió mensajes amenazantes, porque de ser así, "lo habría denunciado".
Redacción.