Gijón, Nacho AZPARREN
La actuación de Rivera en los goles del Atlético representó a la perfección el sino del Sporting en el Calderón. Fue un quiero y no puedo. En el gol de Forlán, al centrocampista le faltó fuerza para cortar la incursión del uruguayo. En el de Assunção, se quedó a un metro de taponar su remate a bocajarro. Y en el de Ibra, incluso llegó a rozar el balón mientras éste se colaba en la meta rojiblanca. En medio de estas tres acciones que desnivelaron el encuentro Rivera, al igual que el Sporting, dio una nueva lección de cómo se debe mover el balón con rapidez y precisión. Quizá por ello la derrota no tiene un regusto tan amargo como en ocasiones precedentes. «Cuando se pierde hay que intentar hacerlo de la mejor manera posible. En el Calderón hicimos un buen partido, tuvimos el encuentro controlado e incluso gozamos de oportunidades», analiza el cerebro sportinguista, «ésta es la línea a seguir».
La tremenda facilidad goleadora de los delanteros atléticos, de la que ya había advertido Preciado antes del encuentro, marcó la diferencia entre ambos conjuntos. Algo que no cogió de improviso a Rivera. «El Atlético demostró el domingo que tiene una pegada tremenda. Sabíamos que jugábamos en un estadio en el que es muy difícil puntuar, pero aun así llegamos a tener el encuentro controlado», recalca, «la clave estuvo en su segundo gol, en el que nos sorprenden en una jugada de mucha precisión y velocidad por su parte». Un segundo gol que no estuvo alejado de la polémica. Rivera pudo comprobar en primera fila cómo la dejada de Forlán hacia su compañero Assunção desafiaba a los límites del campo. «En el campo sí me pareció que la pelota había salido, pero luego, analizando la jugada con calma en la televisión, me crea más dudas. Es normal que el árbitro no lo tuviera claro y en esta ocasión no tuvimos suerte con su decisión», reconoce.
Sin tiempo para los lamentos el Sporting ya se prepara para cerrar la primera vuelta de la mejor manera posible. Con 24 puntos en el zurrón, la visita del Racing parece propicia para llegar al ecuador de la Liga en una situación inmejorable. «Sería importante ganar el domingo por dos motivos fundamentales: primero, para acabar con 27 puntos la primera vuelta y, segundo, para continuar con la óptima racha en nuestro campo», asevera, aunque sabe que el equipo santanderino no se lo pondrá nada fácil. «Desde que Portugal se ha hecho con el mando, el Racing está en una línea muy buena y hay que tener mucho cuidado porque son peligrosos. Si conseguimos la victoria, sería un paso importantísimo de cara a nuestro objetivo en la temporada».