Wiener Neustadt (Austria),
Agencias
La selección española de balonmano arrancó el Campeonato de Europa con una contundente y convincente victoria sobre la República Checa, que sólo quedó empañada por la lesión del portero Arpad Sterbik, que no se sabe si podrá continuar en el torneo. La lesión del guardameta del Ciudad Real, que se someterá a distintas pruebas para conocer el alcance de la dolencia que sufre en el gemelo de la pierna izquierda, supone todo un quebradero de cabeza para la selección, ya que en el caso de no poder jugar, no habría casi tiempo para la llegada de un recambio.
España se enfrenta esta tarde a Hungría, que dio la sorpresa al empatar con Francia, una de las grandes favoritas al título europeo, a 29 tantos.