Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El Marino se quedó con los justos para afrontar el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Federación ante el Logroñés. Rogelio García no podrá contar finalmente con el central José Ángel, que no se recuperó de una contractura en el cuello y al que no quiere forzar, ni con Rubén Valdés por unas molestias musculares. Tampoco estará Rubén Suárez, al que el técnico da descanso en su política de rotaciones. La buena noticia es que podrá viajar el centrocampista Jeffrey tras superar una sobrecarga en el gemelo.
Las bajas, a las que hay que sumar las ya habituales de Titi y José Manuel, dejan a Rogelio García con sólo quince jugadores de la primera plantilla por lo que el entrenador azul se vio obligado a convocar a los juveniles Ramón y Edu para completar la convocatoria.
Los luanquinos saldrán en las Gaunas con Guillermo en la portería; una línea defensiva de cuatro con Sergio Sánchez, Pantiga, Samuel y Guaya; Miki y Piero en el doble pivote; una línea de tres más adelantada con Matías, Castaño y Robi, y el rumano Stoica en punta. En el banquillo se sentarán Fran, Jeffrey, Edu, Camochu y Ramón.
Las bajas obligaron en esta ocasión a Rogelio García a hacer rotaciones en el once inicial, máxime teniendo en cuenta que el Marino juega el domingo en Miramar, a las 17.00 horas, contra el Universidad con el liderato de Tercera en juego. «Tenemos una temporada muy cargada y siempre intentamos dosificar los minutos a los jugadores, dando entrada en la Copa a los que juegan menos en la Liga, pero para este partido no hubo más remedio. Con los juveniles somos 17, estamos muy justos y lo importante es que todos se sientan partícipes en el equipo», explicó.
El equipo saldrá a las nueve de la mañana de Luanco para comer y reposar en un hotel de la capital riojana. El partido comenzará a las 20.00 horas ante el enfado de la directiva del Marino, que había consensuado con la del Logroñés que los dos encuentros empezarían a las cinco para dar tiempo al equipo visitante a viajar en el día. «Nosotros cumplimos el compromiso, pero está claro que ellos quieren pasar a costa de lo que sea y nos obligan a viajar muy tarde. Eso trastoca nuestros planes porque nos obliga a suspender el entrenamiento del jueves y a entrenar el viernes cara al partido del domingo», explicó Rogelio.
La realidad es que los jugadores azules se meterán casi mil kilómetros de autobús en veinte horas en un momento de la temporada en el que se empiezan a jugar las cosas importantes en la Liga, el gran objetivo del club para este temporada.