Gijón, N. A.
Su bautizo tuvo lugar en el Bernabeu con un polémico gol anulado; en el nuevo campo del Espanyol se produjo su comunión con la afición del Racing y dos obras de arte en el Pizjuán sirvieron como su confirmación ante el panorama futbolístico del país. Desde su puesta en escena en el estadio madridista, las voces alabando su juego se han multiplicado exponencialmente. Y todo este torrente de alabanzas ante un jugador que sólo suma ocho encuentros en Primera División este año. Suficiente para dejar un poso de excelente futbolista. Además, los números están de su lado. En los cuatro encuentros que ha disputado como titular, el santanderino suma cinco goles y el Racing no conoce la derrota, ha ganado a Espanyol (0-4), Tenerife (2-0) y Sevilla (1-2) y ha igualado contra el Valladolid (1-1).
Canales comenzó la temporada con el Racing B. De hecho, el cántabro llegó a jugar esta misma temporada en el Carlos Tartiere, cuando el filial racinguista visitaba al Real Oviedo. En aquella ocasión, el encuentro finalizó con empate a cero y Canales sólo pudo dejar algunos destellos de su clase a balón parado. El acontecimiento que cambió su futuro más inmediato fue el cambio de entrenador en el cuadro santanderino. Mandiá dejó su lugar a Miguel Ángel Portugal y el nuevo técnico lo tuvo claro desde el principio: la apuesta por Canales era innegociable. Luis Milla ve en la figura de Portugal la clave del rendimiento del joven: «De dos años a aquí ha explotado a nivel físico pero, además, se ha encontrado con un entrenador que le ha dado confianza y el chaval se agarra a esa confianza para demostrar lo que vale».