Gijón, J. E. CIMA
El Sporting está dispuesto a tirar de la cantera para sustituir al traspasado Míchel. No obstante, el club rojiblanco aún esperará un poco más por el serbio Milan Smiljanic, conocido por «Lola», porque saben del enfado del serbio con el rechazo del Espanyol a su cesión, ya que él quiere venir a Gijón a toda costa para jugar y poder estar con su selección en el Mundial de Sudáfrica. A Lola le ha surgido un contratiempo: su entrenador, Pochettino, está dispuesto a darle de alta en el primer equipo cuando al argentino Pillud se le reconozca legalmente como jugador comunitario, por lo que no ocuparía plaza de extranjero.
El Espanyol, que antes ofreció todo tipo de facilidades al Sporting para que viniera cedido o con opción a recompra, ahora se ve entre la espada y la pared por la presión del entrenador. Al Sporting le queda la baza de que un jugador a disgusto siempre entraña muchos problemas, máxime cuando es joven (23 años) y cuenta con una gran proyección.
Como el seleccionador serbio, Radomir Antic, informó al Sporting de que se trata de un buen futbolista y con mucho futuro, y Preciado también ve con buenos ojos su llegada, se va a esperar unas horas a ver si el Espanyol cede en su negativa. Tampoco hay grandes alternativas, viables deportivamente y asequibles en lo económico en el mercado, tras fallar las del portugués André Castro y la de Michu. El Sporting no quiere parches.
De no fructificar las negociaciones por Lola para acompañar a Rivera en la medular, el cuerpo técnico tiraría de la casa, con Diego Camacho, Matabuena o el descartado Andreu, del primer equipo, y también se probaría con los canteranos, como el cántabro Portillo, el gijonés Marcos Landeira y la perla juvenil avilesina Sergio.
En el cuerpo técnico y, sobre todo, en el club se piensa que la opción de casa puede ser un buen recurso para tener la mejor salida, antes que fichar a un sustituto que no colme las aspiraciones del entrenador. El club es consciente de que subir jugadores del filial se debe hacer en los buenos momentos del equipo y teniendo paciencia para que el salto a Primera División no resulte brusco y traumático. De momento, las condiciones parecen buenas para optar por esta alternativa casera.
Otra cosa es que muchos piensan que falta toda la segunda vuelta y la «Liga de las estrellas» en esa parte final va a ser muy dura y los experimentos pueden resultar peligrosos. Nadie olvida que el año pasado a estas alturas se tenían los mismos puntos y se sufrió un gran calvario en la parte final hasta la última jornada para mantener la categoría.
De ahí que el Sporting quiera un sustituto de garantías para Míchel y que además no les cueste mucho, porque entonces no hubiera sido rentable el traspaso del lenense por 3,3 millones de euros para gastar la mayor parte en traer a otro cuyo rendimiento es una incógnita.