Oviedo, Elena CASERO
Javi Barral vuelve a Alcorcón para enfrentarse a su ex equipo, el actual líder del grupo, con 40 puntos, ocho más que los oviedistas. El defensa madrileño reconoce que tiene muchas ganas e ilusión por volver a casa, un regreso que le llega en un buen momento personal, ya que tras varias semanas sin entrar en el equipo ha sido titular en las últimas seis jornadas y confía en seguir contando para el técnico, Pichi Lucas.
A pesar del cariño que le guarda al Alcorcón, club en el que militó la mayor parte de su carrera deportiva, en la mente de Barral sólo está la victoria. «Va a ser un partido especial y muy importante para el equipo para ver hasta dónde podemos llegar, y debemos dar la cara e intentar sacar los tres puntos», indicó el jugador, que destaca de su ex equipo su humildad. «Es un equipo que tiene respeto a todos los rivales», dijo, «conozco al entrenador y a varios de los jugadores y tienen el máximo respeto al rival, sea de arriba o de abajo en la clasificación; el respeto es lo que les caracteriza y una de las cosas por las que van arriba en la tabla».
En el partido de la primera vuelta disputado en el Carlos Tartiere, que finalizó con empate a uno, el Alcorcón ya apuntaba maneras de líder. «Ha sido el equipo que mejor cara mostró en el Tartiere y lo está demostrando cada semana en la competición de Liga», apuntó Barral, quien confía en poder sacar un buen resultado a pesar de la dificultad que les planteará el choque. «Llevan una línea muy buena y será un partido muy complicado, pero nosotros también tenemos nuestras armas y puede ser un partido muy bonito».
Una victoria esta semana en Alcorcón, unida a la lograda la pasada semana en el Tartiere ante el Guadalajara, supondría una inyección de moral extra para el equipo, además de un gran paso adelante para lograr ocupar los puestos de promoción. Javi Barral cree que sumar los tres puntos el domingo «sería un paso muy importante para afrontar el tramo final de enero y a partir de ahí empezar a plantearse las cosas de otra manera, aunque está claro que fácil no va a ser y que habrá que pelearlo mucho para conseguir los tres puntos si puede ser».
A las dificultades que les presentará el conjunto madrileño se les puede unir un importante handicap: el estado del campo de Santo Domingo. «Habrá que ver cómo está después de las nevadas que cayeron en las últimas semanas en Madrid, porque eso hará que el partido sea de una manera o de otra», comentó el lateral azul, «ellos se adaptan bien tanto a jugar el balón raso como por arriba, donde tienen a David Sanz, que remata muy bien, así que somos nosotros los que nos vamos a tener que acostumbrar al estado del terreno de juego».