Avilés, A. F.
Iván Suárez retornó el domingo, ante el Covadonga, al once inicial del Navarro después de casi tres meses (diez partidos) ausente por enfermedad. «Tuve un problema de salud que me dejó muy débil porque perdí peso y que tardaron bastante en localizar, pero ya está todo superado y el domingo, como se suele decir, volví a sentirme futbolista y útil para el equipo», explicó.
La vuelta no pudo ser mejor puesto que marcó un gol clave para el Navarro (el 1-2), inmediatamente después de que los ovetenses lograran el segundo gol y se fueran con un amenazante 0-2 en el marcador. «Tuvimos suerte en marcar tan pronto y meternos otra vez en el partido. Doblé a Abraham y él me la dio por dentro, driblé a dos y como no me entraba nadie tiré cruzado. El balón entró y sentí una enorme alegría», señaló. Abraham pondría el 2-2 definitivo en los últimos minutos del encuentro.
Iván empezó los dos primeros partidos de temporada en el banco, pero entró en el once en la tercera jornada ante el Astur y repitió con el Ceares, Lealtad y Colloto antes de caer enfermo. Juega habitualmente de lateral, aunque se mueve bien por toda la banda izquierda y consiguió tres goles, todos en Tabiella, frente al Astur, Lealtad y el último ante el Covadonga.
El jugador cumple su segundo año en el Navarro y destacó la buena temporada que está cuajando el equipo. «Estamos muy bien, los refuerzos aportaron mucho y hay muy buen rollo entre nosotros. Si seguimos así estoy seguro que pronto lograremos el objetivo de la permanencia y podremos mirar hacia arriba», aseguró. En su opinión, la decisión de Abraham de quedarse, pese al interés del Llano de fútbol sala, es una buena noticia para el equipo. «Es un crac como jugador y un magnífico compañero, sería una pena que se marchara», afirmó Iván Suárez.