Gijón, Nacho AZPARREN
Miguel de las Cuevas recuperó las buenas sensaciones con el balón en los 25 minutos de los que dispuso en el Calderón. La rotura de fibras que sufrió a principio de año quedaba atrás y el alicantino volvía a participar con el Sporting. «Me encuentro al cien por cien», afirma él con rotundidad. Si no hay desgracias por el medio, su nombre debería estar incluido en el once titular que Preciado disponga el domingo frente al Racing. «Aún no se sabe quien jugará de titular, hasta el domingo que diga la alineación es un misterio. Sólo sé que si vuelvo lo haré con muchas ganas», asegura un comedido De las Cuevas.
El encuentro ante el conjunto racinguista pondrá el cierre a la primera vuelta, con un saldo que puede ser notable para los rojiblancos en el caso de que se lograra la victoria. «El partido del domingo es muy importante porque es ante un rival directo, que últimamente está haciendo las cosas correctamente. y porque tenemos la oportunidad de alcanzar los 27 puntos», explica. «Además es la ocasión propicia para resarcirnos de la derrota del Calderón», añade el alicantino, aún escocido con la derrota ante su ex equipo. Los cálculos del vestuario sportinguista pasan por la victoria ante el Racing por una razón muy sencilla: «Luego viene el Barcelona y será un rival tremendamente complicado como líder y actual campeón. Como ante el Madrid saldremos a hacerlo lo mejor posible y a ver si tenemos suerte y sacamos algo positivo».
A estas alturas nadie duda de que el peligro del Racing viene de la zurda de seda de Canales. Un chaval que con su irrupción ha sorprendido al panorama futbolístico actual, incluido De las Cuevas: «El chico está en racha: las ocasiones que tiene las mete. Ha hecho tres partidos buenos, pero lo complicado es mantener ese nivel. Estar cinco o seis años en Primera es muy difícil, pero si sigue así parece que no tendrá problemas».