Gijón, J. E. CIMA
Diego Castro no pudo participar ayer en el partido ante el filial porque era la primera vez en la semana que se calzaba las botas de fútbol y probó a realizar toques de balón, bajo la mirada de los doctores Antonio Maestro y Gonzalo Revuelta. Eso en la teoría casi le descartaba para el domingo ante el Racing porque los médicos le llevan entre algodones y no pudo entrenarse fuerte en toda la semana.
Tras la sesión de ayer a título individual, Diego Castro explicó que «mejoré mucho y mañana -hoy para el lector- me voy a probar con el grupo. Así que espero llegar para que el míster pueda disponer de mí ante el Racing».
Diego Castro recibió una fuerte entrada por detrás del ex madridista Reyes, en el partido del Calderón frente al Atlético de Madrid, y el extremo gallego cayó con fuerte dolores al suelo. Se llevó un susto enorme porque hubo momentos en que no tenía sensibilidad en los dedos de los pies de la pierna izquierda y eso le hizo pensar que había sufrido una lesión grave. Pero el doctor Gonzalo Revuelta le calmó horas después al comentarle que era debido a que en el impacto con la bota del futbolista colchonero le había afectado al nervio y por eso tuvo síntomas de pérdida de sensibilidad.
Diego Castro se marchaba ayer de Mareo contento e ilusionado, trar recibir tratamiento y masaje en el club, porque veía que ya podía mover bien el pie e incluso estuvo tocando el balón bastante tiempo calzando botas de fútbol.
Hoy tendrá la prueba de fuego, en la sesión de Mareo, a partir de las 11 horas, con el entrenamiento de la plantilla y donde ya participará el fino futbolista gallego. Diego Castro quiere aportar su granito de arena para que el equipo acabe la primera vuelta con una victoria y 27 puntos en el casillero.