Tuilla (Langreo), M. I.
Tuilla y Lealtad-Isastur se enfrentan mañana en El Candín en un partido donde los dos se juegan tres puntos de gran importancia para la liguilla y en el que Fabio rememorará su pasado más reciente. El jugador gijonés, de 23 años, que debutó en Tercera con el Ceares, militó la temporada pasada en el Lealtad de la mano de Ricardo Bango, que este verano lo trajo con él al Tuilla. Fabio guarda gratos recuerdos de su paso por el club de Villaviciosa, donde asegura «me forme como jugador de Tercera, pues aunque debute con el Ceares, Bango fue quien confió en mi el año pasado, dándome la oportunidad de jugar en un equipo de los importantes de la categoría».
El ahora zaguero arlequinado, pues en el Lealtad jugaba en una posición más adelantada en el centro del campo, tiene claro que «sin duda es un partido especial, puesto que en el Lealtad tengo muchos amigos y por el buen año que pase allí para este club sólo tengo palabras de agradecimiento y gratitud». Sin embargo, el gijonés aparcará por unas horas los sentimientos para defender con todo los colores arlequinados del Tuilla. El ex maliayés sabe que el Lealtad sufrirá en el Candín, pues como señala «las pequeñas dimensiones del campo son contradictorias a su filosofía de juego, ya que utilizan mucho las bandas, explotando las habilidades de Sietes y Guardado».
Fabio, que considera el choque contra su ex equipo de vital importancia, pues como bien indica, «se trata de un rival directo y por tanto son seis puntos, tres que haces tú y tres que dejan de sumar ellos», cree precisamente que el sintético del Candín será su mejor aliado. «Si les quitamos la pelota y hacemos nuestro juego directo y rápido, seguro que lo van a pasar mal», subraya el lateral arlequinado. No obstante, el gijonés, que apuesta por un 2-0, avisa del peligro que tiene el delantero del Lealtad, Marcos Trivín. «Tiene un poderoso remate y además juega muy bien de espaldas a la portería», sentencia.