Oviedo, E. CASERO
Fermín Álvarez será por tercera vez esta temporada el máximo responsable del banquillo oviedista durante un partido, aunque en esta ocasión no lo será por un cese sino por la sanción que debe cumplir Pichi Lucas tras haber visto el pasado domingo la quinta cartulina amarilla de la temporada. Quizá por ello afronta la situación de una manera más relajada. «Normalmente el segundo entrenador vive también los encuentros de una manera muy intensa, pero sentado», comentó Fermín, «en esta ocasión tendré que dar un poco más la cara, que los jugadores te vean ahí, que sepan que tienen ese apoyo, esa dirección, pero en ese sentido voy a estar muy tranquilo». Tranquilo también estará Pichi Lucas sentado en la grada «porque el equipo va a estar en muy buenas manos», dijo el berciano, «estoy seguro de que Fermín va a hacer un buen trabajo, como siempre hace».
Tal es la confianza del técnico azul en Fermín que incluso descarta darle indicaciones durante el partido. «Sabe cómo tenemos que hacer las cosas, y cuanto menos ruidos y menos molestemos, mucho mejor, así que hablaremos en el descanso», señaló en relación a la posibilidad de comunicarse por teléfono o walkie-talkie. «Llega un momento en el que los futbolistas saben lo que realmente queremos, y aunque habrá ciertos matices que corregir, no será nada exagerado», indicó. Buenas palabras a las que Fermín también corresponde. «Pichi siempre consulta a todos, hacemos un trabajo en equipo y en ese sentido no va a cambiar nada», apuntó, «estoy contento con la parcela que me da y espero seguir así».
La vuelta de Fermín al banquillo será ante el Alcorcón, el líder del grupo, un conjunto difícil de batir. «Es un encuentro en el que a todo el mundo le gustaría estar ahí», dijo, «ante un equipo que se adapta al estado de los campos, así que tendremos que hacer como ellos, saber llevar el juego a nuestro terreno».