Gijón, J. E. C.
A última hora de la noche de ayer la marcha de Andreu al Polonia Varsovia que entrena José Mari Bakero, estaba pendiente de flecos con el Sporting y también con el equipo polaco. Todo parecía que las negociaciones iban a ser fáciles cuando antes del mediodía llegó a Mareo Pepe Mesas, ex jugador rojiblanco y ahora representante del catalán.
Mesas tuvo una larga reunión con Alfredo García-Amado, director general rojiblanco, para solventar la pertinente documentación y arreglos para la rescisión del contrato de Andreu, que le quedaba de ficha hasta final de temporada. Pero el futbolista quería primero tener en su mano el contrato del Polonia Varsovia como garantía y como el documento no había llegado, prefirió no firmar aún la rescisión con el Sporting.
De esta forma, Emilio de Dios, director deportivo del Sporting, se llevó a almorzar a Pepe Mesas y de paso a hablar de fútbol y jugadores para el futuro. Regresaron luego a Mareo y siguió la reunión, pendiente de flecos que resolver.
El Sporting pretendía que Andreu saliera del equipo porque no entraba en los planes de Preciado y el jugador esperaba una buena oferta para cambiar de aires. Tuvo algunas pero no le convencieron. Esta de Bakero la acepta porque quiere jugar y con alguien de confianza, pero a última hora faltaban pequeños detalles por resolver.