Innsbruck (Austria), Efe
La selección española de balonmano tratará de arrancar la segunda fase con un triunfo sobre Polonia, que podría ser decisivo para alcanzar las semifinales del torneo, en un encuentro en el que el combinado nacional podrá contar con el portero José Manuel Sierra, que sustituirá al lesionado Arpad Sterbik.
La presencia del cancerbero del Pevafersa Valladolid acabará con la incertidumbre que ha creado en las dos últimas jornadas la posibilidad de una lesión de José Javier Hombrados, lo que hubiera obligado a la selección a utilizar a un jugador de campo como portero.
Una noticia que acrecienta el optimismo del conjunto español, que encara la segunda ronda como líder del grupo, con un total de tres puntos, los mismos que acumulan Francia y Polonia, por lo que un triunfo hoy (18.30 horas, Teledeporte) sobre los eslavos abriría de par en par las puertas de las semifinales a los de Valero Rivera.
No obstante, los internacionales españoles son conscientes de las dificultades que entraña derrotar a un rival como el dirigido por el ex jugador del Barcelona Bogdan Wenta, que cuenta con temibles cañoneros como Karol Bielecki o los hermanos Lijewski.
Pero España ya demostró con la remontada que protagonizó el viernes ante la todopoderosa Francia que está en disposición de pelear con cualquiera, máxime cuando gracias a las rotaciones efectuadas por Valero Rivera todos los jugadores llegan frescos a la fase decisiva.