Gijón, J. J.
Si el Feve Gijón jugase todos los partidos al nivel que lo hizo la primer parte del encuentro de ayer ante el Elda no estaría en posiciones de descenso sino en un puesto mucho más cómodo. Las gijonesas superaron con claridad al segundo clasificado durante los primeros 30 minutos pero el Elda sacó a relucir su potencial en la segunda mitad en la que se emplearon con una gran dureza en defensa y le dieron la vuelta al partido. Al final se impuso la lógica la victoria se fue para Valencia pero las locales dieron la impresión de poder reconducir su delicada situación.
Desde el comienzo las jugadoras del Feve Gijón estuvieron muy centradas, especialmente en defensa, y con una Raquel que rechazaba los ataques que superaban la defensa de sus compañeras. Además en ataque se mostraron más acertadas que en encuentros precedentes y poco a poco fueron abriendo brecha en el marcador hasta una diferencia de 4 goles, 4-8.
El cuerpo técnico del Elda no le gustó mucho lo que estaba viendo y comenzó a protestar, a veces de manera muy airada, todas las decisiones arbitrales, actitud que acabó por hacer mella en la pareja arbitral que en la segunda parte permitió una gran dureza a la defensa valenciana y por el contrario excluía a las locales por acciones mucho menos duras.
Si al descanso se llegó con ventaja del Feve Gijón por dos goles de diferencia, 12-10, en la reanudación todo cambió y el Elda de 2-8 rompió definitivamente el partido. Si en la primera mitad destacó la defenssa y la portera del equipo gijonés en el cómputo global del encuentro la mejor fue Regina que se convirtió en una pesadilla para la defensa del poderoso Elda.